KABUL | OTR PRESS
El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, no deberá acudir a una segunda vuelta de acuerdo con los resultados oficiales anunciados ayer al término del recuento y a la espera de que se revisen todas las reclamaciones presentadas, que le otorgan un 54,6% de los votos frente al 27,8% de su principal rival, Abdulá Abdulá. Mientras, el jefe de la misión de observación electoral de la Unión Europea en el país, el general francés Phillippe Morillon, cifró ayer en 1,5 millones los votos «sospechosos» de ser fraudulentos.
Aunque los resultados no son definitivos, puesto que se ha ordenado la revisión de las papeletas emitidas en el 10% de los colegios electorales, un portavoz de la campaña de Karzai dijo que el resultado hace prácticamente imposible que el presidente no salga reelecto. Sólo un «milagro» impedirá que gane, subrayó Waheed Omar. Desde la campaña de Abdulá no ha habido reacción por el momento.
Entretanto, el jefe de la misión de observación electoral de la Unión Europea en Afganistán cifró hoy en 1,5 millones los votos «sospechosos» de ser fraudulentos –una tercera parte del total en las elecciones presidenciales del pasado 20 de agosto en Afganistán– y reclamó que sean retirados del recuento oficial.
Morillon reconoció que la misión europea cree que de los 1,5 millones de votos que considera «sospechosos», alrededor de 1,1 millones beneficiaron al actual presidente, mientras que otros 300.000 de estos votos repercutieron en beneficio de su principal rival, el ex ministro de Exteriores Abdulá Abdulá.