BARILOCHE | EFE
«No se puede aceptar que un documento como este nos trate como un patio trasero», destacó Correa al proponer que ese texto sea analizado por el Consejo de Defensa de la Unasur y que se reitere la invitación a Obama a mantener una reunión con los presidentes suramericanos.
Fernández, quien hizo un llamamiento a crear una «doctrina común» de Defensa que respeten todos los miembros de la Unasur, coincidió con otros mandatarios que pidieron a Uribe que presente el acuerdo por el cual Estados Unidos podrá usar bases colombianas.
La mandataria anfitriona opinó que tras el documento presentado por Chávez falta por conocer el pacto militar de Colombia «para abordar el tema, no desde una retórica sino como Estados que analizan los tratados, porque no hay otra manera de analizarlos que no sea desde su alcance jurídico».
Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, pidió a Colombia «garantías jurídicas» de que su convenio militar con Estados Unidos no afectará a la región, porque, dijo, «respetamos el acuerdo, pero queremos resguardarnos».
Lula abogó por discutir el tema en el Consejo de Defensa de Unasur y admitió que los narcotraficantes utilizan las fronteras de los países del Cono Sur, pero recordó que «los grandes consumidores no están» en la región.
Mientras, el presidente peruano, Alan García, pidió que el Consejo de Defensa de la Unasur se reúna para verificar los acuerdos militares con países de dentro y fuera de la región y revise el «vergonzoso» y millonario presupuesto militar del subcontinente.
El organismo de Defensa regional también puede «analizar y verificar cualquier tipo de negociación con terceros países y alianzas militares bilaterales entre nosotros», agregó.
La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, reclamó a su vez «mayor transparencia» y «cooperación entre estados vecinos» para bajar la tensión desatada en la región a raíz del pacto entre Bogotá y Washington.