TAIPEI | EFE
El presidente taiwanés, Ma Ying-jeou, accedió ayer a la controvertida visita del Dalai Lama, máximo dirigente religioso tibetano, para bendecir a los damnificados por el tifón ´Morakot´, el más destructivo de los últimos 50 años.
«Hemos decidido aceptar la visita del Dalai Lama para rezar por las almas de los difuntos y bendecir a los supervivientes del tifón», dijo Ma a la prensa, consciente de que esta decisión molestará a China.
El Dalai Lama expresó el año pasado su deseo de visitar Taiwán, en una entrevista con un diario de Dharamshala (India), pero en esa ocasión Ma rechazó la oferta aduciendo que el momento no era oportuno.
La Oficina del presidente taiwanés, para minimizar el impacto sobre los lazos con Pekín de la llegada del Dalai a la isla, declaró hoy a la prensa que «será meramente religiosa».
«La visita se ha permitido como religiosa y humanitaria, por lo que no debe dañar los lazos con Pekín», dijo el portavoz presidencial, Wang Yu-chi.
El Dalai Lama ha sido invitado por los alcaldes independentistas de la zona sureña afectada por el tifón ´Morakot´, que causó 463 muertos y 190 desaparecidos, según datos del Servicio Nacional de Bomberos.
La alcaldesa de la ciudad portuaria de Kaohsiung, Chen Chu, precisó que el Dalai llegará el 31 de agosto y visitará la isla hasta el 3 de septiembre.