LONDRES | PEDRO ALONSO / EFE
El primer ministro británico, Gordon Brown, urgió ayer en Londres a su colega israelí, Benjamin Netanyahu, a frenar la construcción de asentamientos en territorio palestino, porque constituyen una «barrera» para la solución del conflicto.
En una rueda de prensa conjunta celebrada tras reunirse con Netanyahu en su oficina de Downing Street, el premier británico dijo compartir con su homólogo la idea de «un Israel seguro y con confianza» aceptado por una «Palestina que sea segura y viable».
Brown también apoyó «los recientes movimientos (israelíes) para retirar puestos de control en Cisjordania», pues «hay que permitir que la economía palestina prospere», e incidió en que «el diálogo político debería estar apuntalado por hoja de ruta económica».
Sin embargo, el jefe del Ejecutivo de Londres subrayó que «la actividad de los asentamientos es una barrera para la solución de los dos Estados».
«Estoy cada vez más convencido, no obstante, de que hay una verdadera voluntad de avanzar, pero el detenimiento de esas actividades resultaría en pasos significativos hacia una normalización con los estados árabes», apuntó Brown.
Al igual que el Gobierno británico, la Administración del presidente estadounidense, Barack Obama, ha exigido a Israel paralizar la edificación de asentamientos en zonas palestinas.