EFE
El régimen comunista anunció que abriría hoy el canal de comunicación de Panmunjom y que levantará las restricciones al paso de surcoreanos a través de la frontera que separa los dos países desde 1953.
Esos signos de normalización se fijaron para el mismo día en que una delegación norcoreana viaja a Seúl con motivo del funeral de Estado del ex presidente de Corea del Sur Kim Dae-Jung, símbolo de reconciliación entre ambos países.
El 1 de diciembre Pyongyang decidió restringir el paso fronterizo de surcoreanos y suspender la línea ferroviaria intercoreana inaugurada un año antes, en protesta contra la política conservadora del presidente surcoreano Lee Myung-bak.
Ese ferrocarril transportaba hacia el sur mercancías producidas en el complejo industrial de Kaesong, donde trabajan casi 40.000 norcoreanos, y a los turistas surcoreanos que participaban en el programa de turismo planificado a esa ciudad de Corea del Norte.
Según Yonhap, la visita norcoreana es la primera que realiza una delegación de Pyongyang a Seúl en los dieciocho meses de Gobierno de Lee y supone una oportunidad de diálogo entre las dos Coreas tras la tensión alcanzada en sus relaciones durante el último año.
Además, la decisión de que los seis funcionarios norcoreanos pasen la noche en Seúl ha despertado las especulaciones sobre la posibilidad de que mantengan conversaciones de alto nivel con el ministro de Unificación surcoreano, Hyun In-taek.
Este domingo se celebrará en Seúl un funeral de Estado por Kim Dae-jung, presidente de Corea del Sur entre 1998 y 2003, un mandato durante el cual impulsó la reconciliación en la península coreana y poner fin a la división entre las dos Coreas, algo que no consiguió pero que le valió en 2000 el Premio Nobel de la Paz.