MADRID | OTR PRESS
Al menos trece personas murieron ayer en dos atentados suicidas ocurridos a falta de 48 horas para las elecciones presidenciales en Afganistán. En Kabul, siete personas, entre ellas dos empleados de la ONU, murieron en un ataque contra un convoy de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF), mientras que en la provincia de Uruzgán, en el centro del país, seis personas fallecieron en un atentado contra un colegio electoral. Además, a primera hora de la mañana los talibán atacaron el Palacio Presidencial con un cohete. Mientras, el Gobierno emitió dos decretos ordenando a la prensa que no informe de actos violentos durante la jornada electoral.
El atentado en Kabul se produjo en el este de la ciudad, en la carretera que lleva a Jalalabad (este) y en él resultaron heridas más de 50 personas, según el balance ofrecido por el Ministerio del Interior afgano. Entre los heridos figura un empleado de la ONU, según la Misión de Naciones Unidas (UNAMA) en este país, que precisó que tanto éste como los dos fallecidos son de nacionalidad afgana.
Por su parte, la ISAF emitió un escueto comunicado en el que afirma que «las informaciones apuntan a que tanto civiles afganos como miembros de la ISAF murieron y resultaron heridos en la explosión ya que el vehículo estalló cerca de un convoy de la ISAF y otros vehículos civiles». Uno de sus portavoces, coronel Wayne Shanks, consideró que «este es otro ataque indiscriminado tanto contra los afganos como contra nuestras fuerzas que están trabajando con nuestros socios afganos para protegerles». «No permitiremos que este ataque debilite nuestra determinación para llevar la seguridad al pueblo afgano y permitirles el derecho a votar», añadió.
Por otra parte, al menos seis personas murieron, entre ellas cuatro soldados afganos y dos civiles, en un atentado suicida contra un colegio electoral en la provincia central de Uruzgán, según informaron hoy las autoridades afganas citadas por la agencia Pajhwok. El ataque se produjo en el distrito de Chori a las 9,30 horas, según el comandante militar Abdul Hamid.