NUEVA DELHI | EFE
Un tribunal antiterrorista de Bombay sentenció ayer a muerte a tres condenados por el atentado múltiple registrado en agosto de 2003 en la capital financiera de la India, en el que 54 personas perdieron la vida y más de 200 resultaron heridas.
Un matrimonio indio y su cómplice fueron sentenciados a la pena máxima tras ser hallados culpables de estar implicados en la explosión de artefactos colocados en dos puntos distintos de Bombay, informaron las agencias indias.
El juez M.R. Puranik había declarado a Ashrat Shafique Ansari, de 32 años, Mohamed Hanif Sayed, de 46, y su esposa, Fahimida Sayed (43), culpables de conspiración y asesinato el pasado día 27, fecha en la que el caso quedó visto para sentencia.
Los acusados han sido juzgados bajo la ley antiterrorista (POTA, siglas en inglés) y las leyes de explosivos y de daños a la propiedad pública.
El fiscal del caso, Ujwal Nikam, se felicitó por el fallo, que llega tras un proceso judicial que se ha prolongado durante seis años.
«Estamos felices de que los tres obtengan la pena de muerte. Es un mensaje para los que abracen el terrorismo de que la ley no les perdonará si cometen ese tipo de actos bárbaros», dijo Nikam a las puertas de la corte especial antiterrorista que les ha juzgado.
El fiscal sostuvo que los condenados pertenecen a la organización cachemir Lashkar-e-Toiba (LeT), que tiene base en Pakistán y a la que la India ha señalado como responsable de muchos de los atentados registrados en su territorio, como el que golpeó a la misma ciudad el pasado mes de noviembre.
«Ésta es una sentencia importante. Por culpa de estos demonios 54 personas perdieron sus vidas y otras 244 sufrieron heridas», declaró el fiscal.
Sin embargo, los abogados defensores consideraron que la decisión del juez no se apoya en pruebas concluyentes y anunciaron que la recurrirán ante el Tribunal Superior de Bombay.
«Ésta es una sentencia sin sentido y sin fundamento. No hay ninguna prueba contra mi cliente para declararlo culpable», dijo el abogado de Ansari, S. Kunjuraman, tras conocer el fallo, según la agencia IANS.