La excepción republicana fue Lindsey Graham, quien le recordó a sus colegas que «EEUU ha cambiado a mejor» gracias al nombramiento de Sotomayor y que, al revisar su historial, no encontró justificaciones para bloquearla. «No será peor que Souter, a mi juicio, así que no habrá un gran cambio (ideológico)» en el Tribunal Supremo, dijo el senador de Carolina del Sur, al señalar que la trayectoria de Sotomayor no ha revelado posturas extremistas. Los demócratas criticaron a quienes, omitiendo esa trayectoria «excepcional», se han detenido, como dijo el senador Richard Durbin, en «tres palabritas de un discurso sacado de contexto». Destacaron que la jueza de ascendencia puertorriqueña no sólo tiene la experiencia, integridad y temperamento para asumir el cargo sino que ésta será «fiel a la ley» y a la Constitución. «Es un día histórico para EEUU», dijo el demócrata Charles Schumer. Por su parte, el presidente del Comité, Patrick Leahy, afirmó que Sotomayor es una jueza «justa e imparcial».