EFE
Uno de los uniformados, de "Los Dragones Ligeros" (regimiento de caballería del Ejército de Tierra), murió mientras patrullaba en un vehículo en el distrito de Lashkar Gah, en la provincia de Helmand, como parte de la "Operación Garra de Pantera" contra los talibanes.
Antes de conocerse la muerte del soldado, el Gobierno y los mandos militares británicos habían dado hoy por terminada "con éxito" la primera fase de esa ofensiva militar contra los insurgentes talibanes en Helmand.
El otro militar, del Quinto Regimiento de Artillería, perdió la vida durante una patrulla a pie en el distrito de Sangin, también en Helmand, si bien no formaba parte de la "Operación Garra de Pantera".
Hasta la fecha, un total de 191 miembros de las Fuerzas Armadas británicas han muerto en el país asiático desde la invasión de la coalición liderada por Estados Unidos en noviembre de 2001.
El alto número de víctimas que está causando la "Operación Garra de Pantera" en Helmand, que busca debilitar a los talibanes a pocas semanas de que se celebren las elecciones generales afganas, ha provocado inquietud en el Reino Unido.
El Comité de Defensa de la Cámara de los Comunes advirtió algo más de una semana de que la falta de helicópteros está afectando a la "protección" de las tropas británicas en Afganistán.
Sin embargo, el primer ministro británico, Gordon Brown, ha insistido en que las fuerzas del Reino Unido en territorio afgano tienen los recursos suficientes para completar la actual misión contra los talibanes.
El pasado viernes, el ministro de Defensa, Bob Ainsworth, anunció el envío de 125 militares más a Afganistán para conservar el nivel de las tropas tras el aumento de muertos y heridos en las últimas semanas.
El Gobierno británico pretende dejar en el país centroasiático un contingente de unos 9.000 soldados como parte de la Fuerza para la Asistencia a la Seguridad de la OTAN en Afganistán (ISAF), frente a los 8.300 que tenía hasta hace poco.