EFE
El presidente de Bolivia, Evo Morales, defendió hoy la complementariedad comercial en la cumbre de jefes de Estado del Mercosur, y reafirmó que los gobiernos de la región deberían acabar con las bases militares de EEUU en sus países.
"En la política de competitividad jamás nuestros países se van a beneficiar", dijo Morales en su discurso ante la XXXVII cumbre que se celebra en Asunción con la asistencia de sus homólogos de Paraguay, Argentina, Brasil, Uruguay y Chile.
"Siento que las políticas de comercio a veces planteados desde Occidente, de la Organización (Mundial) del Comercio, afecta tremendamente a nuestros pueblos", afirmó Morales, al citar como ejemplo de la política de complementariedad una provisión de trigo por parte de Argentina.
Morales también defendió el proceso de nacionalización que impuso en su país tras asumir el poder, y criticó los programas neoliberales que "nos hicieron creer que el sector privado va a resolver el tema del desempleo y de los servicios básicos", añadió.
"Pasaron veinte años y nada", dijo Morales, quien insistió en que los gobiernos de la región deberían tomar nota del origen de golpe de Estado que destituyó y expulsó al presidente de Honduras, Manuel Zelaya, el 28 de junio pasado.
Morales se preguntó cuál es el "origen del golpe de Estado" en Honduras, y se respondió que "es la intervención militar de Estados Unidos" a través de su base militar instalada en ese país centroamericano.
El gobernante boliviano consideró que el presidente de EEUU, Barak Obama, "no está comprometido (...), pero hay una estructura del imperio norteamericano" en Honduras, y afirmó que si se hubiera tratado de la guerrilla o de un grupo de izquierdas "el Comando Sur no lo hubiera permitido".