El líder demócrata en el Senado de EEUU, Harry Reid, descartó ayer que el Congreso vaya a aprobar una reforma del sistema sanitario para agosto, como había pedido el presidente del país, Barack Obama. En la actualidad circulan en el Congreso tres borradores distintos de proyectos de ley para acometer la reforma, que busca dar una cobertura médica asequible y de calidad a los cerca de cincuenta millones de estadounidenses que en la actualidad carecen de asistencia sanitaria. Esos borradores deben votarse y armonizarse antes de llegar a un único proyecto de ley que el Congreso pueda aprobar y remitir a Obama para su firma. El presidente estadounidense, que ha hecho de la reforma sanitaria una de sus prioridades legislativas, había reclamado al Congreso que tuviera encaminado este proceso para agosto, cuando el Legislativo comienza sus vacaciones estivales. Reid asestó un golpe a los cálculos de Obama al afirmar que el Comité de Finanzas del Senado votará su propuesta antes del receso de agosto.