BANGKOK | EFE
La Junta Militar birmana negó ayer al secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, permiso para entrevistarse con Aung San Suu Kyi, al inició de una visita a Birmania (Myanmar) que perseguía la liberación de la líder opositora y las de otros dos millares de presos políticos.
También y casi coincidiendo con la llegada del responsable de la ONU, las autoridades militares aplazaron otra vez la reanudación del juicio que comenzó a mediados del pasado mayo contra Suu Kyi en la prisión de máxima seguridad de Insein, donde se encuentra recluida. Ban señaló que el jefe de la Junta Militar, general Than Shwe, justificó esa negativa con el hecho de que la Nobel de la Paz está siendo juzgada.
El juicio a Suu Kyi ha sido tildado de «farsa» por el secretario general de la ONU y un amplio abanico de líderes mundiales. Suu Kyi, de 64 años, está acusada de violar los términos del arresto domiciliario que cumplía desde hacía un lustro, al cobijar dos noches en su casa a John Willian Yettaw, un estadounidense que se coló en el interior burlando la vigilancia policial.
Tras una breve escala en Rangún, la mayor ciudad del país, Ban viajó a la nueva capital, Naypyidaw, para reunirse con miembros de la Junta Militar y su máximo jefe, el general Than Shwe, quien desde hace 17 años encabeza el férreo régimen impuesto en 1962. Ban dijo de camino a Naypyidaw que presionaría al régimen a fin de obtener garantías de que las elecciones que celebrará en 2010 sean justas, y conseguir la puesta en libertad de los presos políticos, incluida la de la Nobel de la Paz, o por lo menos permiso para verla en persona durante su estancia de dos días en Birmania. La cifra de presos políticos ha aumentado en cerca de un millar desde que en 2007 las autoridades respondieron con la fuerza a las multitudinarias manifestaciones por la democracia.