BOGOTÁ | EFE
Este fin de semana se cumplirá el plazo de 72 horas dado por la Organización de Estados Americanos (OEA) al Gobierno de Micheletti para que le restituyan en la jefatura del Estado. «Ha empezado la cuenta regresiva» para «un retorno ordenado y apoyado por todos los países de la OEA», dijo.
«Hay 25.000 personas listas para impedírselo», le respondió desde Tegucigalpa el nuevo canciller hondureño, Enrique Ortez, mientras Micheletti advirtió que «en el momento en que él entre al país será trasladado a la cárcel». En declaraciones a emisoras colombianas, Micheletti pidió a los mandatarios de Argentina, Cristina Fernández, y de Ecuador, Rafael Correa, quienes han manifestado su intención de acompañar a Zelaya en su viaje de regreso, que no interfieran en asuntos «que no les corresponden».
«Les suplico que hagan una reflexión, no les pido que vengan o no vengan, que hagan lo que el mejor criterio de ellos les valga, pero que hagan una reflexión de que lo que están haciendo», porque es una «intervención en los problemas de un pueblo que se llama Honduras», dijo Micheletti, quien ayer cumplía tres días en el cargo.
Además, ayer se cumplía una semana de la decisión de Zelaya de destituir el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Romeo Vázquez, por negarse a cooperar en la organización de una consulta popular impulsada por el ahora depuesto, a pesar de que la Justicia la había declarado ilegal. Aunque Zelaya dio marcha atrás en la destitución, la crisis ya estaba en marcha y el pasado domingo fue detenido por militares en su residencia y obligado a salir del país, tras lo cual fue destituido por el Congreso y reemplazado en la Presidencia por Micheletti, quien presidía el Parlamento y su mismo partido. En una entrevista con el diario El Nuevo Herald de Miami, el general Vásquez señaló que «no se proponía dar un golpe de Estado, sino defender la Constitución», porque «nadie está por encima de la ley», señaló en referencia a Zelaya.
«Me siento mal sobre lo ocurrido», dijo el general al rotativo, para agregar que hizo todo lo posible por «aconsejar» a Zelaya que «buscara una salida legal a esta situación».