PARIS | OTR PRESS
Un día después de conocerse la catástrofe aérea protagonizada por un Airbus 310 de la compañía Yemenia, la comunidad comorense francesa se ha rebelado contra las condiciones de seguridad de los vuelos con destino a Comoras y reabierto en Francia el debate sobre los «aviones basura». Mientras, la única superviviente del accidente, una niña de 14 años llamada Bahia, debía ser repatriada ayer mismo a Francia.
La polémica sobre las deficiencias de los aparatos que cubren las rutas aéreas de buena parte de países africanos sigue aumentando y ayer el aeropuerto parisino de Charles de Gaulle fue escenario de la furia de unas sesenta personas de la comunidad comorense francesa que bloquearon el embarque de un avión con destino a Sanaa, en Yemen, para denunciar las «desastrosas» condiciones de seguridad de los aviones que vuelan a Comoras.
Al final el vuelo en cuestión salió con 40 minutos de retraso y sin 60 de los aproximadamente 160 pasajeros que tenían billete y que finalmente renunciaron a subir al aparato. Unos veinte han pedido que se les devuelva el importe del pasaje y en Marsella, donde para hoy se anuncian nuevas movilizaciones de protesta, la compañía yemení anuló otro de sus vuelos.
«Durante una reunión de los miembros de la comunidad celebrada ayer, los jóvenes propusieron bloquear los vuelos de Yemenia para protestar por las condiciones deplorables en las que nos hacen viajar una vez fuera del espacio europeo. Es la única manera de hacerse oir», explicaba Bacar Soilihi, un francés de origen comorense. Esta comunidad lleva tiempo denunciando la existencia de lo que denominan gráficamente «ataúdes volantes».
El propio padre de la niña que hasta ahora es la única superviviente del desastre se ha quejado en France Info de la diferencia de trato y de que nadie haya hecho nada hasta la fecha para mejorar la situación.