CAMBERRA | EFE
El rey Juan Carlos reiteró ayer en Australia que la transición en España no se hubiera podido hacer sin el apoyo y la voluntad del pueblo español. El rey de España respondió así a los elogios que recibió ayer, en su primer día de su segunda visita de Estado a Australia, del primer ministro, Kevin Rudd, y del líder de la oposición, Malcolm Turnbul, quien indicó que Juan Carlos I fue el heredero de una vieja dinastía que se convirtió en el padre de una joven democracia.
Los reyes de España llegaron ayer a Camberra, después de transcurridos 21 años de su primer viaje oficial por estas tierras, y en las primeras palabras que pronunció el monarca en la sede del Parlamento, resaltó lo mucho que «Australia y España pueden aportar a los grandes temas de la compleja agenda internacional».
Esta visita, puntualizó Rudd, nos permite mirar hacia adelante en las relaciones bilaterales, porque son muchos los intereses que nos unen para colaborar en las distintas cuestiones internacionales. Los anfitriones australianos afirmaron que las libertades en Europa se consolidaron con la caída del muro de Berlín y con la instauración de la democracia en España.
Juan Carlos I y Rudd coincidieron en resaltar los diversos puntos de encuentro entre España y Australia, como el que los ejércitos de ambas naciones trabajen hombro con hombro en Afganistán. Ayer mismo, el secretario de Estado de Exteriores español, Ángel Lossada, y el secretario del Parlamento australiano, Anthony Byrne, firmaron un memorandum sobre colaboración política mucho más amplio que el suscrito el martes con Nueva Zelanda.
En este caso, se trata de un país, Australia, que es miembro del G-20 y que comparte con España afanes comunes en cuestiones como los objetivos del milenio, la lucha antiterrorista, la postura contra la no proliferación de armas nucleares o la participación en misiones de paz. También la ministra española de Ciencia y Tecnología, Cristina Garmendia, y el titular de Infraestructuras y Transportes de Australia, Tony Albanese, suscribieron otro acuerdo de servicios aéreos, y ambos mantuvieron una reunión a la que también asistió el ministro de Defensa, John Faulker.
En la recepción que tuvo lugar en el Parlamento, Juan Carlos I trasladó, como ya hizo en su momento, su pesar «por los dramáticos incendios en el estado de Victoria y su solidaridad por las inundaciones en Queensland», ocurridos en los últimos meses y que causaron la muerte a medio centenar de personas.