ISLAMABAD | E. P.
El balance de fallecidos por el ataque más mortífero perpetrado hasta ahora por aviones estadounidenses no tripulados en territorio paquistaní asciende ya a 83. Mientras Washington realiza operaciones militares en Waziristán del Sur, el bastión de Baitulá Mehsud, líder de los talibán paquistaníes, Islamabad, que también ha comenzado a atacar a los milicianos en esa zona, asegura haber eliminado a todos los terroristas en Malakand y Swat.
Ayer fallecieron otras doce personas que resultaron heridas el martes por los dos misiles que lanzó un avión estadounidense no tripulado en Waziristán del Sur, región tribal fronteriza con Afganistán, que mataron en el acto al menos a 65 personas y dejaron heridas a otras 60, según informó la cadena paquistaní Geo TV. Según las fuentes de Geo TV, un avión espía perpetró el ataque aprovechando que un grupo de milicianos se había congregado para rezar con motivo del funeral del comandante extremista Jozhwali en Shobijel, el pueblo de Waziristán del Sur donde nació Mehsud.
Un miliciano talibán declaró que Mehsud estaba en el lugar donde se produjo el ataque pero salió ileso, y un vecino de la zona afirmó los insurgentes respondieron atacando a los aviones estadounidenses. «Dispararon con ametralladoras contra dos aviones no tripulados en Makin y Laddah, obligándoles a retirarse», dijo refiriéndose a dos zonas controladas por Mehsud. Esta operación no fue la única que llevó a cabo ayer Estados Unidos en Pakistán, ya que horas antes morían seis milicianos y otros siete resultaban heridos en Waziristán del Sur por el impacto de tres misiles de un avión no tripulado. Pese a no contar con el beneplácito del Gobierno paquistaní, este tipo de operaciones de Estados Unidos en Waziristán parecen apoyar la ofensiva intermitente que iniciaron la semana pasada las fuerzas de seguridad paquistaníes contra el bastión de Mehsud.
Entretanto, las fuerzas de seguridad paquistaníes están concluyendo su operación contra los insurgentes en algunas partes de la Provincia de la Frontera Noroeste, que se intensificó a finales de abril.