EFE
El presidente de Palaos, Johnson Toribiong, confirmó hoy que algunos de los presos chinos de Guantánamo a los que se ofrece refugio temen ir por miedo a que el Gobierno del pequeño y remoto país no se atreva a enfrentarse a Pekín.
Algunos presos incluso le preguntaron si dispone de un Ejército, dijo el presidente.
Previamente, un representante del Ejecutivo de Palaos admitió que varios de los uigures no desean ser ubicados en la diminuta nación insular del Pacífico Sur por las mismas consideraciones.
Hace dos semanas, el país aceptó la propuesta de Estados Unidos de dar refugio por razones humanitarias a los 17 prisioneros, retenidos desde 2001 en el centro de detención de EEUU en Guantánamo (Cuba).
En aquella ocasión, Toribiong argumentó que tomó la decisión sin tener en cuenta la opinión de China y precisamente para que no sean repatriados a su país, donde pueden ser condenados a muerte por ser miembros del Movimiento de Liberación del Turkestán Oriental (ETIM), un grupo separatista considerado terrorista por Pekín.
De ir finalmente a Palaos, los reos serán libres aunque serán vigilados por su propia seguridad, y al carecer de pasaporte, no podrán salir del país.
En 2004, tres años después de haber sido detenidos en Afganistán, el Pentágono concluyó que no eran "combatientes enemigos" pero los mantuvo encarcelados a la espera de que un tercer país les diera refugio.
Cuando el presidente estadounidense, Barack Obama, anunció a finales de 2008 el futuro cierre de Guantánamo, China rechazó que fueran enviados a Canadá o la Unión Europea.
El ETIM busca la independencia de la región occidental de Xinjiang, antaño dominada por musulmanes descendientes de los turcomanos y que contiene enormes reservas de recursos naturales expoliados por la etnia mayoritaria china de los han, según los uigures.
China niega cualquier tipo de persecución contra esa minoría e insiste en que EEUU debe entregarles a los presos para que sean juzgados en su país.
Palaos, antaño posesión española, es una diminuta república insular de apenas 20.000 habitantes al este de Filipinas en el Pacífico norte, es una de las seis naciones en todo el mundo que todavía reconocen a Taiwán, lo que imposibilita las relaciones bilaterales con la República Popular de China.