EFE
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, consideró hoy que el primer presidente permanente de la Unión Europea (UE) deberá tener un perfil "fuerte y ambicioso para Europa", pero declinó proponer un nombre, ya que anunciar ahora una candidatura concreta llevaría a un "bloqueo" del sistema.
Según medios europeos como el periódico inglés "The Times", Sarkozy habría pasado de apoyar al ex premier británico Tony Blair a preferir al ex presidente del Gobierno español Felipe González, que en la actualidad dirige el llamado "comité de sabios" sobre el futuro de la UE.
El presidente estable del Consejo Europeo es un nuevo cargo previsto por el Tratado de Lisboa, que aún debe superar un referéndum en Irlanda para entrar en vigor.
"Lo que quiero es que, si hay Lisboa, el primer presidente del Consejo sea alguien fuerte y ambicioso para Europa, porque Europa lo merece y lo necesita", dijo Sarkozy en rueda de prensa.
El jefe del Estado francés sí llamó la atención sobre la necesidad de "compromiso" y equilibrio en la atribución de los futuros cargos europeos.
Europa se ha construido, recordó, sobre la base del compromiso y de la comprensión de las "líneas rojas" de los demás.
"Si hay Lisboa, el primer presidente estable para 2 años y medio será una elección que hablará con fuerza", explicó.
"Su nacionalidad, que sea de un país grande o pequeño, su experiencia, su compromiso europeo, su familia política: todo eso se debe construir en un marco de equilibrio", comentó.
El presidente de la Comisión Europea, el vicepresidente de la CE responsable de las Relaciones exteriores y el futuro presidente del Consejo Europeo, todo ello requiere, insistió, "un acuerdo de conjunto y un equilibrio".
En la cumbre recién concluida los líderes comunitarios han expresado su apoyo unánime a la reelección del portugués Jose Manuel Dur\u00E3o Barroso como presidente de la CE por otros cinco años, aunque su nombramiento definitivo dependerá del visto bueno del Parlamento Europeo.
Barroso proviene de un país considerado "pequeño" en términos de población y del sur, y pertenece a la familia política del Partido Popular Europeo (PPE, centro-derecha), predominante en la Eurocámara.
"Una familia política no podrá tener todos los puestos. No es razonable", manifestó hoy Sarkozy.