ISLAMABAD | EFE
Al menos 28 supuestos insurgentes y 4 soldados murieron en las últimas 24 horas en combates en varios distritos del norte del país, donde el Ejército realiza una operación a gran escala contra los talibanes, informó ayer el mando militar paquistaní.
Las tropas se hicieron con el control de la zona de Bahrain, perteneciente a la demarcación de Swat, donde nueve insurgentes perdieron la vida, entre ellos un cabecilla local identificado como Abu Huzaifa, según un comunicado del Ejército.
De acuerdo con la versión militar, dos soldados y dos civiles resultaron heridos en los enfrentamientos.
En la zona de Barri Kot, cercana a Mingora, principal municipio de Swat, cuatro soldados paquistaníes murieron en un ataque contra un convoy de provisiones destinado a las personas que se encuentran en la zona de los combates.
Además, los militares detuvieron a cinco insurgentes y se hicieron con el control de la zona de Aman Kot.
En Peochar, considerado como feudo del líder de los talibanes en el valle, el mulá Fazlulá, las tropas destruyeron varios refugios de la insurgencia y una escuela coránica.
En la operación, los soldados recuperaron un gran arsenal de armas.
Los militares continúan además con su ofensiva en el vecino distrito de Dir, donde seis cabecillas de la insurgencia perdieron la vida en combates y dos más fueron arrestados.
Y en el distrito de Buner, a tan solo 100 kilómetros de Islamabad, 13 supuestos extremistas murieron en un tiroteo con los militares cerca de Daggar, cabecera de la demarcación.
Las fuerzas de seguridad han entregado 50 toneladas de alimentos para ser distribuidas entre unas 70.000 personas atrapadas en la zona de las hostilidades, según el comunicado.
El Ejército de Pakistán desarrolla una ofensiva a gran escala que contra la insurgencia talibán en la división de Malakand, centrada sobre todo en Swat, aunque los combates son constantes también en las vecinas Buner y Dir.
Unos 1.200 insurgentes y casi 60 soldados paquistaníes han muerto en el norte de Pakistán desde que comenzaron a finales de abril las hostilidades, según cálculos militares, aunque los cómputos carecen de comprobación independiente.