SEÚL | OTR PRESS
Corea del Norte volvió a lanzar ayer un misil de corto alcance desde su costa este, el sexto en lo que va de semana, al tiempo que advirtió de que podría adoptar «medidas de autodefensa» si el Consejo de Seguridad de la ONU decide castigar al régimen de Pyongyang por el ensayo nuclear que llevó a cabo el pasado lunes, el segundo desde el año 2006.
Para Corea del Sur, principal amenazado por las palabras de su vecino del norte, Pyongyang puede estar preparando nuevas «provocaciones» después de que barcos de pesca de China se hayan comenzado a retirar del mar Amarillo debido al aumento de las tensiones en la zona.
Pero las potencias de la región continúan esperando a ver cuál es el próximo paso a dar por Corea del Norte. Algunos especulan con escaramuzas en las aguas que se disputan las dos Coreas desde el fin de la guerra que libraron entre 1950 y 1953. Aún así, el portavoz del Pentágono, Geoff Morrell, ha manifestado que no hay ningún signo de que Pyongyang haya incrementado su actividad nuclear.
«No hemos visto... ningún movimiento de tropas inusual por parte del Norte que acompañe a su agresivo lenguaje de los últimos días», explicó Morrell desde Singapur, donde el secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates, asistirá a la reunión regional de seguridad que abordará esta crisis.
Mientras Corea del Sur y Estados Unidos han elevado la alerta militar en la región ante el ensayo nuclear y los seis lanzamientos de misiles, Corea del Norte ha respondido que emprenderá «medidas de autodefensa» si el Consejo de Seguridad de la ONU le castiga por su ensayo nuclear de esta semana.
«Si el Consejo de Seguridad de la ONU lleva a cabo más provocaciones, no tendremos otra opción que adoptar medidas adicionales de autodefensa», señaló un portavoz del Ministerio de Exteriores a la agencia oficial KCNA, aunque no dio más detalles.
«Cualquier acción hostil por parte del Consejo de Seguridad significará anular el Acuerdo de Armisticio», añadió en referencia al documento que puso fin a la Guerra de Corea y que Pyongyang ya ha dicho que está muerto.
Según el portavoz norcoreano, el país tiene el derecho, como Estado soberano, a realizar ensayos de misiles y nucleares sin violar los protocolos internacionales.
Por eso, horas más tarde Corea del Norte disparó otro misil de corto alcance desde su lanzadera de Musudan-Ri, en la costa este, según informaron fuentes gubernamentales surcoreanas.