PRAGA | E. P.
La cumbre de empleo que ayerreunió en Praga a la Unión Europea y a los actores sociales concluyó con una lista de diez propuestas que esperan sean estudiadas en el próximo encuentro de los líderes europeos del mes de junio y que incluye medidas como reducir temporalmente el tiempo de trabajo y potenciar el espíritu empresarial y la formación de los trabajadores.
Las conclusiones de la reunión defienden ayudar a conservar el empleo mediante un «ajuste temporal de los horarios de trabajo», combinado con tiempo para la formación, a cuya financiación los poderes públicos deberán contribuir. También proponen animar al espíritu empresarial y a la creación de empleo con, por ejemplo, una reducción de los costes salariales indirectos, así como facilitar la movilidad de los trabajadores para adecuar la demanda a la oferta. Con una tasa de desempleo que supera en el conjunto de la UE el 8% —España registró un 17,4% de paro en el mes de marzo— y las últimas previsiones de Bruselas, que hablan de alcanzar el 10% en 2010 (20,5% en España), el presidente del Ejecutivo comunitario, Jose Manuel Durao Barroso, y el primer ministro checo, Mirek Topolanek, coincidieron en que proteger el empleo del impacto de la crisis ha de ser una «prioridad» para la Unión Europea.
Una tarea que debe ser «común» entre los Estados miembros, las instituciones europeas y los actores sociales, según subrayó Topolanek en rueda de prensa, en la que explicó que esta reunión ha sido el «punto de partida» para dar con unas recomendaciones que serán abordadas por los ministros europeos de Trabajo y de Finanzas antes del Consejo Europeo de junio.