REIKIAVIK | EFE
La Alianza Socialdemócrata y el Movimiento de Izquierda Verde, que gobiernan en coalición minoritaria desde febrero, afrontan como claros favoritos las elecciones anticipadas de hoy en Islandia, en las que las encuestas les auguran la victoria.
Por primera vez desde la independencia del país en 1944, la izquierda puede lograr mayoría absoluta y arrebatar al conservador Partido de la Independencia su condición de formación hegemónica y árbitro de la política islandesa hasta que la crisis puso hace seis meses al país al borde de la bancarrota.
El último sondeo, difundido ayer por la cadena de televisión RUV, otorga el triunfo a los socialdemócratas con el 29% de los votos, seguidos por los verdes, con el 27, lo que les daría 37 de los 63 escaños del Parlamento. Los conservadores serían terceros con el 24 por ciento, 12 puntos menos que en 2007, un resultado «desastroso» para Ólafur Hardarson, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Islandia.
«Alguien tiene que pagar la culpa por la crisis, y los conservadores, que han impulsado una política neoliberal en las dos últimas décadas, aparecen como principal responsable», explica Hardarson. Pese a ser socio minoritario en el Gobierno liderado por los conservadores hasta su dimisión, la Alianza ha aprovechado su oportunidad y se ha beneficiado de la popularidad de la primera ministra, Jóhanna Sigurdardóttir.