JOHANNESBURGO | EFE
El Congreso Nacional Africano (CNA) ha conseguido un triunfo clamoroso en las cuartas elecciones democráticas que se celebran en Sudáfrica, que sirven de colofón a la resurrección de su líder, Jacob Zuma, que pasará de ser un cadáver político hace cuatro años a la Presidencia del país.
Con el escrutinio casi concluido, el CNA se mueve entre el 66 y el 67 por ciento de votos, en el fiel de la balanza de los dos tercios de los sufragios, con los que tendría una representación proporcional en la Asamblea Nacional y podría, incluso, reformar la Constitución sin alianzas.
Aunque se esperaba acabar ayer el recuento, la presidenta de la Comisión Electoral Independiente (CEI), Brigalia Bam, anunció que los resultados oficiales se harán públicos mañana, sábado, tras revisar las doce impugnaciones de varios partidos, por lo que los porcentajes finales no se sabrán con certeza hasta entonces. Zuma, que con dos tercios o sin ellos será investido con seguridad presidente de Sudáfrica el próximo 9 de mayo, habrá conseguido así superar todos los obstáculos que empezaron a surgir en su camino hace una década, cuando era vicepresidente y le hicieron las primeras acusaciones de corrupción.