Efectivos de la facción del Ejército que responde a Ndrianarijaona y Rajoelina mantenían ocupado el palacio presidencial de Ambohisorohitra, en el centro de Antananarivo, la capital de Madagascar, al que entraron por la fuerza en la víspera. Al menos dos tanquetas blindadas y varias decenas de soldados rebeldes del CAPSAT vigilaban el edificio. Fuentes allegadas a Rajoelina indicaron que el líder opositor rechazó el traspaso del poder hecho por Ravalomanana a una autoridad militar y se autoproclamó jefe de una «alta autoridad de transición» para gobernar el país. Mientras tanto, Ravalomanana permanecía ayer en el palacio de Iavoloha, a unos 15 kilómetros de Antananarivo, protegido por la guardia presidencial y cientos de seguidores que se habían concentrado en las cercanías, después de cruzar la carretera en automóviles para impedir el acceso a los militares golpistas. Un representante de la Embajada de Estados Unidos se desplazó a Iavoloha para garantizar la seguridad de Ravalomanana, cuya familia abandonó Madagascar la semana pasada.