Las recomendaciones básicas son una alimentación lo más variada posible y vigilar las cantidades
EP / Madrid
A la hora de la alimentación del niño se debe seguir una dinámica de calidad y cantidad, teniendo en cuenta que "no hay alimentos malos sino combinaciones equivocadas" y que "el niño no es un adulto en miniatura por tanto hay que vigilar las cantidades", explica la nutricionista, Lucía Bultó, quien acaba de publicar 'Los consejos de Nutrinanny' (Planeta), una nueva herramienta para mejorar la alimentación de niños y adolescentes.
"Este libro es una herramienta útil para el que quiere alimentar bien a sus hijos pero no sabe hacerlo", señala la autora a Europa Press, al tiempo que afirma haber detectado "mucho interés sobre este tema pero pocos conocimientos". Evidentemente práctico, tiene entre sus objetivos a hacerles la vida más fácil, ofreciendo pautas sencillas que sirvan para orientarles a una elección alimentaria saludable, que "mejore su presente y optimice su futuro".
Las recomendaciones básicas son una alimentación lo más variada posible; vigilar las cantidades porque "los niños están comiendo más cantidad de la que necesitan sin tener en cuenta que los niños tiene unas necesidades menores"; y, finalmente, activar la actividad física, porque "el niño se tiene que mover más". "Somos lo que comemos pero seremos lo que hayamos comido", advierte Bultó.
Y, en este sentido, recuerda que los objetivos principales de la alimentación en el niño son cubrir sus necesidades nutricionales de modo que se permita su crecimiento óptimo; evitar carencias y desequilibrios nutricionales; iniciar gracias a la correcta alimentación la prevención de enfermedades crónicas de adulto; y, finalmente, promover la adquisición de buenos hábitos.
Ante la falta de tiempo de los padres y el abuso de la comida rápida, Bultó recomienda el uso de comidas preparadas, ya que "hay una industrial alimentaria de calidad a la que se puede recurrir para preparar legumbres, verduras, sopas, etc".