No importa si son de cana alta o baja. Con cordones o incluyendo un calcetín de lana para los días más fríos. A pesar del invierno atípico que se está viviendo en las islas, las mallorquinas no renuncian al uso de las populares katiuskas, un calzado que se recupera reconvertido ahora en un complemento casi exclusivo para mujeres.
La realidad es que queda ya bien poco de aquella verde y tradicional bota de cana alta y holgada, con una suela robusta, que servía tanto para los días de lluvia como para las tareas del campo. Un calzado que antes vestían mujeres, hombres y niños evoluciona hasta convertirse en un zapato cómodo y práctico como antes, pero que ha dejado de asustar a las más fashionistas.
Los motivos pueden ser varios, entre ellos, que algunas de las celebritiesmas importantes lo lucen a diario entre su extenso vestuario. Kate Moss, Lily Allen o Jessica Alba reivindican una prenda que hasta hace bien poco estaba de capa caída, consiguiendo que grandes marcas como Chanel, Burberry, Fendi o Agatha Ruiz de la Prada hayan sacado su propia versión. Ya en las islas, cadenas más populares como Decathlon o Pieles de Mallorca han aprovechado el tirón de la moda y reinventan una línea mucho más original y asequible al bolsillo. Para Barbara Galmes, las que se compro a principios de septiembre en Decathlon le resultan “comodísimas” y además “estilizan la pierna”, añade. Sin embargo, otras como Veronica Pomar, las encuentran demasiado “robustas”.
Diego Naranjo, responsable de la tienda Pieles de Mallorca en Festival Park, reconoce que este año han aumentado sus modelos a causa del auge: “Hemos pasado de tener dos estilos el año pasado a un total de ocho”, sostiene. La marca española Gioseppo se sitúa entre las preferidas por la tienda, por tener estampados variados, tendencia animal print y colores llamativos. “Son botas que estilizan, y que combinan muy bien con un pañuelo o bolso a juego”, explica.
También se encuentran en el comercio una gran variedad de modelos para niños, desde la requetefamosa Hello Kitty pasando por Bob Esponja o Spiderman.
Un calzado poco femenino
Aunque con esta, es ya la tercera temporada que se “llevan”, lo cierto es que la mayoría de las tiendas consultadas coinciden en que 2011 ha supuesto el boom de las botas de agua. Y ahora, con las rebajas, es posible agotar el stock.
Se trata de un tipo de calzado que se fabrica en plástico o goma para repeler el agua de la lluvia, y que suelen llevar suelas adherentes en condiciones de humedad. Además, están diseñadas para mantener el espacio térmico sin que interfiera la climatología externa. Todas estas cualidades, que a priori parecen ser todo ventajas, han otorgado desde su nacimiento un estilo muy poco femenino a esta clase de zapatos, motivo por el cual siempre se ha evitado su uso en condiciones sine qua non.
Sin embargo, su evolución demuestra que ahora ya no hay excusas, puesto que las katiuskas se han perfeccionado para adaptarse a la moda y seguir cumpliendo con su deber de mantener los pies secos. Tanto es así, que aunque en Mallorca casi nunca llueva, existen muchas jóvenes que apuestan por este calzado en invierno. No importa el estilo, existen modelos sofisticados y de los que rompen con todos los convencionalismos.
En la palmesana calle de Sant Miquel, la tienda Forum cuenta con una amplia variedad de la conocida marca Hunter. Diversas publicaciones la sitúan como la preferida por las famosas, y aunque en Mallorca no se dispone de la amplia variedad con la que cuenta la firma, reconocen que este año han traído mas propuestas, a petición del público femenino, explica Beatriz Castro, su
dependienta. “Siempre hemos tenido botas de agua. Al principio contábamos con el modelo original,
el mas similar a una bota de granja, con la suela robusta y la caña ancha, en color verde, azul marino y negro. La novedad de esta temporada son las botas de media cana, en colores básicos y las efecto gloss o brillo”, añade. Precisamente estas últimas son las que tiene expuestas en el escaparate, que vienen en color rosa, azul metalizado y negro: “Aportan un toque más glamuroso, y se venden muy bien”, afirma. .Su coste? Depende del modelo, aunque las suyas oscilan entre los 99
y los 105 euros.
En general, su precio se ha incrementado mucho con los años. Antes se podían adquirir unas clásicas por unos 20 euros, mientras que ahora, debido a la explosión de modelos y añadidos, la cantidad oscila de 20 a 150 euros. Para las amantes de esta clase de botas, vivir en Mallorca puede llegar a ser un inconveniente. Las cálidas temperaturas provocan que la mayor parte del género que se puede encontrar en la península no se encuentre aquí, según Elena Belmonte, de la tienda Marypaz: “No sé si será porque en Palma llueve muy poco, pero en Madrid o Barcelona existen infinitud de modelos que te dejarían con la boca abierta”, afirma sonriente.