El yate acogió como huésped al ex presidente del gobierno Aznar
El yate ´Aiglon´, propiedad del ex ministro Abel Matutes, de 45 metros de eslora y que desplaza 250 toneladas, lleva un año y medio surcando un temporal de pleitos que le impide hacerse a la mar y le mantiene retenido en el puerto de Sagunto (Valencia) por los enfrentamientos surgidos entre su propietario y la empresa a la que confió unos trabajos de reforma y reparación. Ahora mismo, el velero está amarrado en un muelle de la dársena del propio astillero, expuesto al oleaje y sin protección frente a los fuertes vientos que lo azotan, agravando así su deterioro.
Todo comenzó cuando Abel Matutes entregó el yate a la empresa valenciana Vulkan Shipyard para realizar en él unas reformas (como aumentar el número de camarotes), por un valor aproximado de 2,4 millones de euros. En nueve meses la embarcación debía estar lista para salir a navegar, pero el plazo expiró y el ´Aiglon´ seguía en el astillero.
Según las explicaciones ofrecidas a este periódico por la abogada Inmaculada Escobar, que representa a Matutes, y según las informaciones publicadas por la prensa valenciana, los problemas surgieron cuando el dueño del velero comprobó que los trabajos realizados en él eran manifiestamente defectuosos y exigió que se rehicieran adecuadamente. Escobar atribuye esta situación al estado de crisis en que se halla el astillero y su incapacidad para hacer frente a la reforma encargada.
En cambio, Vulkan Shipyard mantiene que la obra se prolongó «a causa de una ampliación del trabajo, que supuso un aumento del 25 por ciento del presupuesto» original. Al no ser abonadas algunas de las facturas de la reparación, esta empresa decidió no continuar los trabajos e incluso podría denunciar a Matutes por impago, cosa que la abogada Escobar da prácticamente por seguro. Sin embargo, afirma: «No podemos pagar hasta que no acaben bien el trabajo». La compañía naútica valenciana reclama el pago de 540.000 euros.
A modo de ejemplo, la abogada explica que «la carpintería se ha hecho tan mal que está para tirarla y se ha pintado de forma tan deficiente que le ha salido textura de piel de naranja; hay que volver a pintarlo». Además, la actual situación en el interior del barco es de «abandono total», con cables sueltos, inicios de corrosión y agua entrando en la cubierta. Asimismo, «a simple vista se aprecian desniveles en las uniones de la madera», indican otras fuentes del Grupo Matutes, que resaltan que, como consecuencia de su precario amarre actual, expuesto al temporal, «la tapa de regala [contorno exterior del casco a la altura de la cubierta] está ya destrozada».
Demanda para recuperarlo
La situación llegó a un estado de bloqueo total, sin que las obras en el barco avanzaran y sin que Matutes pudieran disfrutar de su goleta de dos palos, que en el pasado acogió como huésped al entonces presidente del Gobierno, José María Aznar y a otras personalidades políticas.
En consecuencia, y dado que el astillero se niega a entregar el buque pese al requerimiento efectuado por el propietario y la presentación de un aval de 800.000 euros, su abogada interpuso una demanda judicial en la que reclama recuperar el barco para poder entregarlo a otra empresa y finalizar las obras cuanto antes. La retención del barco en estas condiciones «es una forma de chantaje», según la propiedad, que asegura haber pagado ya más dinero del que ha certificado Vulkan Shipyard.
Por su parte, el astillero asegura que los desperfectos son casi imperceptibles y que el trabajo se ha realizado correctamente.
«Están casi en quiebra. Sólo hay un encargado y una secretaria, no tienen personal y esta obra les ha superado», replica la letrada del Grupo Matutes.
El juicio ya se ha celebrado y ahora se está a la espera de que el juez emita la correspondiente sentencia al respecto. Pero, entre tanto, el ´Aiglon´ ya no ha podido ser puesto en alquiler durante la temporada baja, como solía hacerse todos los años a través de una empresa del sector, y, probablemente, tampoco podrá surcar las aguas pitiusas este verano.