—¿De dónde surge la idea de ´El Tercer Ojo´?
—´El Tercer Ojo´ es un guión que escribí hace unos doce años. Es un chiste, una anécdota que he recortado para hacer un cortometraje de seis minutos. El guión original tenía quince o veinte páginas y lo hemos dejado casi como en un sketch.
—¿Qué cuenta?
—Es la historia de un hombre que tiene un problema anatómico y de cómo sus ´amigos´ le ofrecen diferentes soluciones.
—¿Qué tal fue el trabajo con el protagonista, Jesús Rumbo?
—Es la primera vez que dirijo a Jesús Rumbo. Es un gran actor y no sólo en comedia sino también dramático, como se puede ver en el corto. Puede hacer cualquier registro aunque esté encasillado por un programa de televisión.
—¿Cree que son suficientes seis minutos para contar una buena historia?
—Depende de lo que se quiera contar. Este corto no tiene desarrollo, es una simple anécdota o gag que podría estar integrado en el típico programa de televisión en el que ponen varios sketches. En este caso es una gracia que puede hacerla o no; veremos, porque el final es un poco anticlimático.
—Rodaron el cortometraje en un solo día. ¿Fue elección suya?
—Se debió a muchos motivos. Habíamos parado de rodar ´Doctor Sí´ durante el verano. La productora, Ibicam Media, estaba muy liada y no tenía fechas. Yo tenía este guión, lo reduje y me dijeron que había un día disponible: el 22 de agosto. El resto de gente también podía rodar ese día y lo hicimos. Empezamos a las ocho de la mañana en el bar Flotante y terminamos casi de noche, moviéndonos por tres localizaciones distintas.
—Dicho así parece que es algo fácil de hacer.
—Para nada; aunque sea una tontería, no es para nada fácil. Se nos iba el sol, la consulta del oculista la teníamos a unas horas reducidas, del bar Flotante teníamos que salir pitando porque empezaban a llegar los clientes... Fue por los pelos. La única parte ´relajada´ era la localización en el interior mi casa.
—Una vez que se estrene, ¿qué trayectoria le espera a ´El Tercer Ojo´?
—El corto está pensado en realidad para ponerlo como telonero cuando estrenemos ´Doctor Sí´. Pero por su duración puede integrarse en cualquier cosa: formar parte de una secuencia de sketches, funcionar en el circuito de cortometrajes que hay en España... Se moverá todo lo que se pueda dentro de sus posibilidades. Pero vamos, es una broma, no es un cortometraje de arte y ensayo para ganar premios.
—¿Cómo va el rodaje de ´Doctor Sí?, ¿cuándo podrá estrenarse?
—Si todo va bien, aunque no lo sé porque dependemos del tiempo, tenemos previsto terminar el rodaje los días 1, 2, 3 y 4 de abril, pero si por ejemplo lloviera, no terminaríamos. El estreno, creo que sin problema podría ser para octubre o noviembre; estará antes, pero no queremos presentarlo en agosto, por ejemplo, porque cuesta más hacer venir a la gente.
—¿Tiene ya algún nuevo guión o proyecto en mente?
—Varios, pero hay uno muy concreto: ´Las crónicas de la Ibiza negra´. Es un guión que escribimos Vicente Torres y yo en 2006 y que, por su formato, podría formar parte de una serie de televisión. El primer capítulo se llama ´Los crímenes del día de Todos los Santos´ y es una historia de terror rural ambientada en la Ibiza de los setenta. Ésta está ya escrita, pero se podrían hacer por ejemplo trece para una serie de televisión. En este caso necesitaríamos cierta producción, porque no lo podemos hacer tan libremente como hacemos los cortos a veces.
—Ha trabajado de guionista, actor y director, ¿cómo se siente más cómodo?
—En la guionización, eso es lo mío. De todas formas ahora voy a clase de edición de vídeo porque ese tema se me da fatal y estoy intentando aprender un poco para ver cómo funciona el montaje.
—¿En qué se inspira para hacer sus guiones?
—Desde siempre he sido bastante ´cinéfago´. No soy un cinéfilo de los muy puristas; me lo trago absolutamente todo. Y creo que el hecho de ver tanto cine me ha convertido también en un amante de crear.
—¿Cuáles son sus referentes?
—Woody Allen y Clint Eastwood. El primero porque creo que es el mejor guionista que ha dado la historia del cine. El segundo por su eficacia narrativa dirigiendo una película, por la forma en que resuelve cualquier guión, sea mejor o no; me parece un genio.
—Hasta ahora ha centrado su carrera en los cortometrajes, ¿a qué se debe?
—Sí, creo que he hecho siete, contando ´Doctor Sí´. Por el momento no hay posibilidades de hacer un largometraje, pero no estoy cerrado [a ellos] ni mucho menos. En 2006 estuve a punto de hacer el largo de ´Las mujeres de Álex [uno de sus cortometrajes]; tuve contactos con un productor pero no cuajó.
—¿Qué ofrece el cortometraje frente al largometraje?
—La idea es sintetizar al máximo. Con un cortometraje es más difícil cansar a la gente, aunque nosotros a veces lo conseguimos.
—¿Existe una ´escena´ ibicenca en el mundo del cortometraje?
—Somos cuatro o cinco. Cada uno intenta sacar adelante sus proyectos de la mejor manera que puede. En mi caso no me puedo quejar porque hay la productora Ibicam Media me está facilitando un montón de recursos.
—¿Hay suficiente apoyo de las instituciones?
—La primera crítica es a mí mismo, porque esto no es que lo mire mucho. Hemos querido ser bastante autosuficientes y quizá por ello no hemos avanzado más. Ahora hemos hablado de este tema y hemos visto que hay que sacar de todos los lados que se pueda. Yo creo que cortos se pueden hacer sin ninguna ayuda, pero largos no; si no tienes algún tipo de subvención es muy difícil de conseguir.
—¿Internet está perjudicando a la industria?
—Por un lado la está perjudicando, pero por otro, la industria se puede beneficiar de internet. Se trata un poco de adaptarse a los tiempos nuevos y convertir internet en un aliado y no en un enemigo. Por ejemplo, antes la distribución era más cara y más difícil, mientras que ahora a través de internet muchas veces es gratuita.