
IBIZA-REDACCIÓN No hace muchos años, para degustar la comida japonesa había que irse fuera de la isla. De hecho, muchos pitiusos descubrieron esta cocina durante algún viaje, animados por aquellos que aseguraban que era deliciosa. Esos días quedan ya muy atrás. En estos momentos Eivissa ofrece alrededor de una decena de restaurantes japoneses, la mayoría muy nuevos. Eso por no hablar de la enorme cantidad de establecimientos que, aunque no están especializados en este tipo de cocina, ofrecen a sus clientes lo que comúnmente se denomina sushi bar y que no es más que la posibilidad de degustar un número reducido de platos de sushi como los maki, nigiri o sashimi, como complemento a la copa o a la comida. El Sushi Point (en Marina Botafoc) es un restaurante japonés que puede visitarse sin salir de la ciudad. Aunque está abierto todo el día, el primero es ideal para las noches, especialmente para una cena tardía, más cerca de la hora de las copas que de la de la cena. Camareros guapísimos y buena música son el complemento perfecto de los platos. Para los que no sepan qué elegir, existe la posibilidad de escoger alguno de los variados con nombres de islas (Mallorca el más grande, Ibiza, el mediano y Formentera el pequeño). Eso sí, si hay dudas sobre cuál escoger, mejor optar por el más grande, ya que las piezas son más bien pequeñas.
Palillos, cuencos, toallitas, sake y wasabi La primera vez en un japonés nunca se olvida. Los no iniciados suelen mirar con recelo la mesa y, si no tienen a nadie que les explique los pasos que hay que seguir, es posible que cometan alguna temeridad, como comerse el montoncito de picante wasabi de un bocado. En muchos establecimientos reciben al cliente con una toallita caliente y enrollada. No es la servilleta, es para limpiarse las manos antes de empezar a comer. Que nadie busque un tenedor, cuchillo o cuchara (sólo son para los postres, el té y el café), hay que comer con palillos. Es mucho más fácil de lo que parece. Únicamente hay que prestar atención y en pocos minutos se aprende a manejarlos. El pequeño cuenco que suele haber frente al plato, un poco a la derecha, es para la salsa de soja y, en el caso de que se quiera, el wasabi. Se toma un poquito con los palillos y se va diluyendo en la salsa de soja. Luego, sólo hay que mojar la comida en la mezcla. No mucho, sólo lo suficiente para que coja sabor, ya que si se abusa de la salsa es posible que los granos de arroz se despeguen y acaben hechos una pasta en el cuenco. Una buena comida japonesa no está completa sin acabar con un poco de sake caliente. Lo sirven en una jarra y se va vertiendo poco a poco en unos pequeños vasos de porcelana. ¡Itadakimasu! O lo que es lo mismo: ¡Que aproveche!
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