IBIZA | EUGENIO RODRÍGUEZ
—¿Cree que el Govern balear discrimina a Eivissa?
—¿De forma consciente y voluntaria? [se lo piensa]. Es difícil. Podría decir que hay conselleries que manifiestamente no son conscientes de que Balears no es sólo Mallorca. Mallorca les hace perder la vista del resto. Ahora bien, no creo que el Govern de una forma global discrimine a la isla.
—¿Está satisfecha con la política del Govern balear en Eivissa?
—El espacio político balear tiene esta asignatura pendiente: asumir que Balears no es sólo Mallorca. Hubo unas jornadas gastronómicas en Barcelona de productos de Balears. No había ni uno de Eivissa ni Formentera. No puede ser. El cartel decía Illes Balears, pero no era así. Presenté una iniciativa en el Parlament, que no salió adelante por falta de apoyos, en la que intentaba regular, basándome en textos documentados de Félix Pons, el uso que se debe hacer del término Illes Balears, de modo que no se pudiera aplicar de una forma general siempre y cuando no afectase a las cuatro islas. No se me dejó de ninguna manera, cuando yo pensaba que se trataba de una iniciativa inocente. No lo es. No estamos preparados aún.
—¿Quién no está preparado?
—La mayoría de los parlamentarios y del Govern balear, que es básicamente Mallorca.
—El conseller de Economía y Hacienda, Carles Manera, aseguró recientemente cuando se comparaban las inversiones del Govern en Eivissa y Menorca que se tiene que evitar tener una visión cantonalista insular. ¿Piensa igual?
—Yo también tenía esta idea hasta que he llegado al Parlament, y la he cambiado. Durante los 20 años que he ejercido de profesora siempre he reñido a mis alumnos cuando sacaban el discurso de que los mallorquines lo tienen todo. Siempre he defendido que somos cuatro islas y que tenemos que trabajar todos juntos, pero ahora que estoy allí dentro y lo vivo en persona, pienso quetenemos que poner constantemente el nombre de Eivissa sobre el mapa. He pasado a utilizar un discurso completamente insularista cuando no lo había hecho nunca. Y lo he hecho por necesidad, para hacer entender que Eivissa tiene unos problemas y unas necesidades que no se conocen y no están cubiertas. Menorca tiene unas necesidades por la crisis económica, que las ha sufrido más que nadie, que se deben cubrir, pero al margen de ello no hay que obviar que Eivissa tiene el doble de población y una realidad distinta. No se le puede aplicar el mismo presupuesto, y eso no se entiende.
—¿No cree entonces que ExC debería desmarcarse en momentos determinados del Govern para lograr acuerdos beneficiosos para Eivissa?
—Si hubiéramos tenido un Govern normal entre comillas, sin los sobresaltos de la crisis económica y la corrupción que lo ha trastocado todo y que ha condicionado que se encuentre siempre en un equilibrio muy precario, podría ser de otra manera. Desmarcarnos y crear más focos de conflicto es complicado. Hemos primado la estabilidad por encima de la defensa del insularismo. Es difícil.
—¿Por qué se critica que las dos diputadas de ExC son poco combativas en defensa de los intereses de Eivissa, cuando representan a una formación independiente de los dos grandes partidos?
—No lo somos. Estamos coaligados con el PSOE. Tenemos una serie de compromisos con el PSOE y eso nos marca. Cuando se habla de que ExC tiene que renovarse es con la idea de que pueda crecer, no sólo en espacio político, sino también en efectividad de su acción.
—¿Se siente usted atada por el pacto con el PSOE?
—Muchas veces sí. La propuesta que he mencionado [la del uso del término Illes Balears] que no salió adelante fue porque la paró el PSOE. Seguramente el PP la hubiera apoyado. La mayoría de mis iniciativas se han parado dentro del pacto de gobierno. Uno de los errores que ha cometido ExC es no tener ninguna conselleria. Estamos apoyando a un Govern sin formar parte. Es terrible. Todos los demás juegan. Nosotros no estamos allí.
—¿Hasta qué punto ExC debería haber reclamado una conselleria?
—No sé. Quizá en ese momento ExC no se lo acababa de creer, no sabía las posibilidades que tenía y no supo jugar bien las cartas que tenía, pero esto ya es pasado.
—¿Qué opina del déficit tan grande en infraestructuras educativas que arrastra la isla desde hace años?
—Una de mis satisfacciones personales es el trabajo que he hecho sobre esta cuestión. Ahora al menos me dicen que el nombre de Eivissa ya suena dentro de la conselleria de Educación. Aquí ya he cumplido, pero es cierto que con lo que aprobamos para 2008 y 2009 si se hubiera hecho, y creo que se podría haber hecho, se habría arreglado mucho este déficit. Pero hay ayuntamientos que aún no tienen sus planes urbanísticos aprobados o que tienen sus historias. En el municipio de Sant Josep, por ejemplo, se ha hecho todo, y si no tiramos adelante con la escuela nueva que hace falta en Sant Jordi es porque somos consciente de que hay que dejar que se hagan el resto de infraestructuras en otros municipios. Sant Antoni quedará bastante cubierto, con el nuevo instituto, el arreglo de los dos colegios y la construcción del nuevo.
—¿El caso de Vila es el más grave?
—Ha sido por su problema de falta de infraestructuras y espacios. Creo que ahora se están poniendo las pilas. Yo les pedí al menos que ahora que ya tienen resuelta la parte del plan urbanístico se pongan las pilas porque lo tienen todo para que ya puedan desarrollarse los proyectos.
—El traspaso de la promoción turística no está previsto hasta el final de la legislatura. ¿Por qué no ha sido posible lograr un acuerdo para que llegase antes?
—Es un error, no de ExC, que somos poca cosa en el conjunto, sino de Eivissa en general. Si pudiera, haría un reproche tanto al PSOE como al PP. Si en estas cosas, que son elementales, hubiera un acuerdo de base... Se debería hacer un frente común sin fisuras para lograr esta competencia y cuanto antes mejor. Un frente común de Eivissa, el resto que haga lo que quiera. Mallorca no lo necesita porque mientras se siga haciendo esta asociación Balears-Mallorca, allí estarán felices. No podemos dejar que nuestra promoción turística esté en manos de nuestro principal competidor. Es brutal. En términos de empresa, a nadie le dejarías hacerlo. Eivissa tiene un turismo, que agrade más o menos, tiene una especificidad muy concreta, y se tiene que trabajar.
—¿Está detrás del nuevo partido Gent per Eivissa?
—No. Yo comparto la idea. Hay un tercer espacio en Eivissa que no han cubierto ni PP ni PSOE y que hace falta. ¿Quién lo hará? No lo sé, pero la necesidad existe precisamente por todo lo que estamos hablando. Este tercer espacio podría ejercer de puente entre PP y PSOE para defender los intereses más inmediatos y básicos de Eivissa, lo cual se tiene que hacer de forma inmediata.
—¿Y Eivissa pel Canvi?
—ExC ha apostado por quedarse en un espacio muy reducido a la izquierda del PSOE. Juega un papel que no le permite crecer, por lo que no tiene futuro.
—¿Qué debe ser Gent per Eivissa?
—Si dependiera de mí, yo querría que Gent per Eivissa se pudiera ampliar y abarcara sectores más amplios más allá de situarse a la izquierda del PSOE. Que entrase en contacto con el sector económico y turístico de Eivissa, del de la pequeña y mediana empresa y pusiera siempre por delante el insularismo y el término Eivissa. Es que, de lo contrario, la cosa pinta muy mal.
—¿Una versión ibicenca de Unió Mallorquina?
—Unió Mallorquina ha hecho esto en Menorca y sé que tiene interés en hacer lo mismo en Eivissa. Pero una UM a la ibicenca no sé cómo iría. Para que funcione, debe salir de la isla.
—Así como lo plantea, ¿entiende que ExC, de seguir adelante, quedará como una formación residual?
—Es que yo pienso que si ExC no cambia, a la larga, quedará como algo residual. Sus posibilidades de crecimiento son muy limitadas. Yo entiendo que al PSOE le va bien el papel que ejerce ExC para poder ocupar un poco el espacio de centro, pero no lo acaba de hacer y, por tanto, éste no se cubre.
—¿Tienen cabida los partidos que forman ExC en GxE?
—Los partidos pueden apoyar esta propuesta política, pero si dependiera de mí, yo los dejaría fuera. Uno puede tener una doble militancia, pero la gente que entre en GxE debe saber que lo primero es Eivissa y que los partidos deben quedar al margen.
—¿Quién está detrás de este nuevo partido?
—Ahora mismo todo está en el mundo de las ideas.
—Pero el ex presidente de ERC en Eivissa Bernat Joan (su marido) fue el que propuso públicamente en el Club Diario por primera vez la formación de un partido de este tipo. ¿Nace allí esta propuesta?
—De la misma manera que en Mallorca se está madurando mucho la idea de crear un espacio nacionalista y que los partidos de este tipo confluyan en un solo espacio, renunciando a parte de sus particularidades, creo que se puede aplicar también en Eivissa. Hay gente que está trabajando en esta propuesta, pero es gente comprometida que lo hace por interés personal, porque quiere a esta tierra.
—El presidente del PP en Eivissa reveló la inscripción de este nuevo partido. ¿No entraba en sus planes? ¿Llegó en un mal momento, en medio del debate sobre el futuro de ExC?
—Sí y no. No se puede esperar al último momento de las elecciones a buscar una alternativa. ExC puede tener una salida si de verdad sabe analizar la situación y pensar en el futuro de la isla, y no en el de algunos cuantos, y ve que no tiene posibilidad de crecer y que puede refundarse o formar un proyecto más global como puede ser el de Gent per Eivissa. Es mi opinión personal.
—¿Qué piensa que pasará en febrero con Eivissa pel Canvi?
—Será un mes muy complicado porque se deberá asumir que se tiene que trabajar por un proyecto y dejar los intereses personales de lado. Y a veces eso no es fácil.
—¿Cree que se disolverá?
—Como mínimo acabará un ciclo. Convendría que se abriera a nuevas vías o futuros más amplios.
—¿No piensa que todo este debate sobre ExC y GxE beneficia al PP?
—Creo que no porque si GxE llega a funcionar y sabe jugar su espacio podría conseguir un buen resultado electoral. Y eso puede beneficiar o perjudicar tanto al PP como al PSOE. A los dos por igual. Eso da un marco de negociación mucho más reforzado y con las cosas más claras que ahora. Con ExC no se puede hacer nada.
—¿A qué se refiere cuando dice que no se puede hacer nada?
—Es muy difícil conseguir, por ejemplo, el tema de la reforma del puerto. Para ExC era un elemento importante. Es muy difícil porque realmente no se tiene peso.
—¿Sería posible que Gent per Eivissa pudiera alcanzar un acuerdo con el PP para gobernar?
—Si se ponen los intereses de Eivissa por delante, pienso que sí. ¿Por qué no? Gent per Eivissa puede salir con esta idea. En un momento determinado se puede apoyar una iniciativa del PP en un tema puntual.
—Sorprende que una persona de izquierdas exponga esta visión.
—Es el pragmatismo. Hay que tener una visión pragmática para autodefendernos como isleños. Es un poco triste cómo estamos a nivel educativo, sanitario, sociosanitario. No puede ser. Además, hay cosas fundamentales como el turismo: o tenemos claro que somos un destino turístico con determinadas casuísticas y tenemos que aplicar unas determinadas políticas para las que necesitamos unas determinadas inversiones o la crisis nos afectará muchísimo.