EFE
"No nos dieron informaciones precisas", aseguró a la salida de la reunión una fuente brasileña.
Es la primera vez que una nación pone en tela de juicio un número tan elevado de subsidios estadounidenses.
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva asegura que el monto entregado a los agricultores norteamericanos por su gobierno de 1999 a 2001 alcanzó los 19.800 millones de dólares y de 2002 a 2006 -con excepción del año 2003- fue de 19.100 millones de dólares, superando así el monto permitido por las reglas del comercio internacional.
Las dos partes estuvieron reunidas durante todo el día hoy. Los representantes brasileños cuestionaron uno a uno los subsidios, y los estadounidenses contestaron, pero las respuestas no convencieron a los sudamericanos.
"Ha habido un espíritu de cooperación, pero las informaciones han sido insuficientes", indicó la fuente, quien agregó:
"Vamos a estudiar la situación, pero no fue un buen resultado".
Tras la reunión de hoy, Brasil tiene que decidir si plantea a la OMC que establezca un tribunal arbitral que estudie los subsidios y determine si son contrarios a la normativa internacional vigente.
Las ayudas fueron de Estados Unidos fueron distribuidas entre los productores de maíz, azúcar, soja, trigo y carne.
El gobierno brasileño no sólo cuestiona los subsidios tradicionales, como el apoyo a las exportaciones o la compensación en la caída de los precios de las materias primas, sino que, por primera vez, también puso en duda otras ayudas.
Entre ellas, los programas de financiación de la irrigación, la excepción de impuestos para la gasolina y el diesel de los tractores de las haciendas, o los subsidios para la construcción de almacenes.
Una decena de miembros de la OMC han apoyado la reivindicación brasileña, entre ellos Canadá, Argentina, Australia, Nicaragua, Tailandia y la Unión Europea.