MADRID | EFE
El presidente de EEUU, Barack Obama, conversó ayer por teléfono con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, con el que abordó las reformas económicas que se adoptarán en España.
Según explicó ayer el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en su rueda de prensa diaria «el presidente habló esta mañana con el presidente del Gobierno español Zapatero, que presentará reformas ante su Parlamento, creo, mañana».
La llamada, según indicó la Casa Blanca, se produjo en torno a las 11 de la mañana hora local (15 GMT) y se prolongó cerca de veinte minutos.
Gibbs, que no quiso precisar detalles sobre la conversación, indicó que el diálogo se produjo porque España «a causa de algunos de sus problemas necesita adoptar reformas en las que el primer ministro ha comenzado a trabajar».
Rodríguez Zapatero tiene previsto explicar hoy en el Congreso de los Diputados las medidas que adoptará el Ejecutivo para reducir el déficit un 0,5 por ciento más este año y otro punto adicional en 2011.
En un comunicado, la Casa Blanca indicó que la conversación telefónica forma parte de una serie de consultas de Obama con aliados «cercanos» acerca de la situación económica global.
«Abordaron la importancia de que España adopte medidas decididas como parte de los esfuerzos europeos para fortalecer su economía y crear confianza en los mercados», explicó la Casa Blanca.
Obama «expresó el apoyo de EEUU a estos esfuerzos», subraya el comunicado.
Durante su conversación, el presidente estadounidense también expresó a Zapatero sus «mejores deseos» de una pronta recuperación al rey Juan Carlos I tras su operación del fin de semana en Barcelona para extirparle un nódulo en un pulmón.
En su rueda de prensa ayer, el portavoz recordó que a lo largo de las últimas semanas, el presidente y su equipo económico han supervisado la situación en Europa y han estado en contacto con diversos líderes en el continente para «alentar a los países a tomar los pasos necesarios» de modo que se evite que «se vea frenada la recuperación que ha comenzado».
Así, a lo largo del fin de semana el presidente de EEUU habló en dos ocasiones con la canciller alemana, Angela Merkel, y con el presidente francés, Nicolas Sarkozy.