MADRID | EFE
«La ocupación suele tener un contrapunto a la rentabilidad, y muchos datos cambian en función del momento en que se midan», aseguró ayer Mesquida. Añadió que, según Aeropuertos Españoles y Navegación Area (AENA), entre el miércoles 31 de marzo y el lunes 5 de abril se espera que las aerolíneas lleven a cabo en España un 3,4 por ciento más de operaciones y transporten a 4,5 millones de pasajeros, el 5,6 por ciento más que en 2009.
A su juicio, la climatología positiva es un factor «muy a tener en cuenta» de cara a la llegada de turistas a España durante estas fiestas y la posible recuperación del sector a partir de la temporada estival. En cuanto a los datos de la llegada de turistas extranjeros de los últimos meses, Mesquida apuntó que, mientras que enero supuso el primer repunte, que fue del 1,1%, en los últimos 18 meses, la caída del 3,8% en febrero se debió «fundamentalmente a la mala climatología, ya que fue el mes más lluvioso de los últimos 30 años».
Según Mesquida, estas cifras, en comparación con las del año pasado, cuando el descenso alcanzó el 16%, «muestran que el acumulado todavía está algo por debajo». A su vez, Mesquida explicó que en el aumento de las reservas de última hora pueden influir «la incertidumbre entre los clientes» y el hecho de que muchos turistas prefieran esperar «a las ofertas de última hora, «que pueden hacer que no disfruten de sus vacaciones donde quieran a causa de la ocupación».
Los turistas mantuvieron en los dos primeros meses del año el mismo gasto que en enero y febrero de 2009. El gasto total que realizaron alcanzó los 4.932 millones de euros, con un gasto medio por persona de 940 euros, un 1,7 por ciento más que en el mismo período del año pasado, y un gasto diario medio de 96 euros, un 0,6 por ciento más. Los británicos fueron los que mayor gasto aportaron al turismo en ese período, con un total de 984 millones de euros, a pesar de registrar un descenso del 10,3 por ciento. Los alemanes gastaron un 6 por ciento menos, hasta los 884 millones de euros, con una reducción tanto de su gasto por persona como de su gasto diario.