ZARAGOZA | EUROPA PRESS
La dirección de la planta de General Motors (GM) España, ubicada en la localidad zaragozana de Figueruelas, rompió ayer las negociaciones con el comité de empresa para la negociación del convenio colectivo y retiró la propuesta social para el despido de los 900 trabajadores afectados por el plan de reestructuración.
De esta forma, el expediente de extinción de empleo que afecta a esos 900 empleados deberá ser resuelto por la autoridad laboral, sin contar con el acuerdo de las partes.
Según informó el presidente del comité, José Juan Arceiz, en declaraciones a la prensa, la empresa considera que la congelación salarial de dos años «es muy poco dinero en relación a lo que hace falta para que el negocio sea rentable», 25,8 millones de euros anuales de ahorro.
Arceiz reconoció que la empresa «valora» el esfuerzo realizado por los trabajadores. «Pero creía que íbamos a hacer una oferta mucho mayor», puntualizó.