MADRID | AGENCIAS
La secretaria de Estado de Comercio, Silvia Iranzo, aseguró ayer que una parte del sector del comercio minorista no trasladará la subida del IVA a los precios, sino que lo repercutirá en los costes.
Durante su intervención en el foro de debate El Ágora de el Economista, patrocinado por la consultora Ernst & Young, Iranzo cifró el impacto del aumento de dos puntos del IVA a partir de julio en un incremento del 0,6% sobre la evolución de los precios medios, en línea con la estimación que hizo la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) sobre el IPC.
Iranzo dijo que «sabemos que hay sectores que no van a repercutir el IVA en los precios sino que lo llevarán exclusivamente a costes» y eludió pronunciarse sobre la conveniencia de aplazar el aumento de este impuesto a 2011.
No obstante, añadió que es «optimista» y que confía en que tras esta subida el sector alcance una situación de «normalidad y de velocidad de crucero».
No obstante, recordó que la crisis económica y el retraimiento del consumo ha afectado al comercio interior con cifras «no tan negativas» como en otros sectores y valoró que la tasa de desempleo del 10,2% en el cuarto trimestre de 2009 sea «bastante inferior» a la de la media.
Al respecto, elogió la reciente reforma de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista que liberaliza el sector y que supondrá la creación de 50.000 empleos, así como la trasposición de la directiva europea de Servicios que calificó de «correcta».
Por otra parte, la vicepresidenta primera económica del Gobierno, Elena Salgado, anunció ayer que el déficit del conjunto de las administraciones públicas fue en 2009 «algo menor» del 11,4% previsto, a la vista de los datos de la contracción del consumo público en el cuarto trimestre, particularmente en las comunidades autónomas.
A pesar de ello, se mantiene la subida del IVA para 2010, que según la vicepresidente sólo supone un 0,61%. El Gobierno no contempla más subidas de impuestos.
En respuesta a una interpelación del diputado del PP Álvaro Nadal en el Congreso, Salgado señaló que la Administración General del Estado cerró 2009 con un déficit de 99.785 millones de euros, el 9,49% del PIB, con unos gastos financieros que sumaron 205.000 millones de euros.