MADRID | AGENCIAS
La bolsa española bajó ayer un 1,35 por ciento tras encadenar tres sesiones a la baja que le llevaron a firmar su peor semana desde marzo de 2009 y perdió el nivel de los 10.200 puntos afectada por el miedo a la debilidad de algunas economías europeas.
Así, el principal índice del parqué español, el Ibex-35, perdió 138,40 puntos, equivalentes al 1,35 por ciento, hasta 10.103,3 puntos, mientras que su retroceso en la semana llegó al 7,71 por ciento, y en lo que va de año, al 15,38 por ciento.
El parqué madrileño vivió una semana de infarto. El miedo ante los riesgos que acechan a la economía española se apoderó de los inversores, que se apresuraron a huir del mercado hundiéndolo un 7,71% en la semana, la peor en meses, y sitúandolo en la cota de los 10.103,3 puntos.
La semana empezó con buen pie, al sumar dos sesiones seguidas de ascensos. Sin embargo, el miércoles, la aparición de rumores acerca de la debilidad económica española comenzó a calar en el mercado aunque el Ibex pudo contener los descensos al cierre de esta sesión.
El jueves, por contra, los peores temores sobre España, unidos a la incertidumbre que ya arrastraba el mercado sobre la estabilidad del sistema financiero ante el impacto de las medidas de Obama, derrumbaron la escasa confianza del mercado y se llevó con ella el soporte de los 10.800 puntos.
Entre los principales temores de los inversores esta semana se encontró la debilidad de la deuda pública española, cuya percepción del riesgo de impago alcanzó un nuevo máximo histórico después de que los seguros contra impago de crédito (credit default swap o CDS) tocaran los 182 puntos en su cotización intradiaria, arrastrados por el deterioro de la confianza en la evolución de la deuda de Grecia y Portugal.