MADRID | EFE
El Partido Popular cree que no se puede retrasar la edad de jubilación si esta decisión no va acompañada de una reforma laboral porque con el 45 por ciento de los jóvenes en paro «no se pueden tomar medidas que expulsen a los jóvenes del mercado laboral y no poner remedio para que puedan incorporarse».
Así lo aseguró ayer la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, al término de la reunión del Comité de Dirección del partido que se centró en la propuesta del Gobierno de retrasar la edad de jubilación de los 65 a los 67 años.
De Cospedal consideró que «se puede hablar» de una ampliación «voluntaria» e incentivada de la edad de jubilación, siempre que se realice en el marco del Pacto de Toledo y vaya acompañada de otras reformas, como la del mercado laboral.
Así, recordó que el PP propuso cuando estaba en el Gobierno y en el ámbito de la función pública, la posibilidad de una jubilación voluntaria e incentivada a los 70 años, pero recalcó que una propuesta como la del Gobierno no puede plantearse de manera «individualizada» sino que «tiene que obedecer a un plan».
En caso contrario –advirtió– podría darse la situación de que, al aumentar los tiempos de cálculo para recibir una pensión y retrasarse la edad de jubilación, «muchos jóvenes no llegaran a recibir los beneficios de una pensión».
De Cospedal criticó el «grado de improvisación» del Ejecutivo y consideró que la situación económica está «completamente fuera del control de las manos del Gobierno», que está sumido «en el caos, el desconcierto y el descontrol».
Tras recordar que la vicepresidenta económica, Elena Salgado, aseguró ayer que se trata de una medida «que todavía está abierta», la secretaria general del PP acusó al Gobierno de pretender ocultar con este anuncio los datos de la última Encuesta de Población Activa, que cifran el número de parados en más de 4,3 millones.