RUESSELSHEIM | EUROPA PRESS
El fabricante alemán de automóviles Opel mantiene en 8.300 los despidos que conlleva su plan de reestructuración, y así se lo trasladó ayer a los representantes del comité de empresa europeo, en el marco de la reunión celebrada en la sede central de la empresa Ruesselsheim.
La compañía clarificó en un comunicado las afirmaciones de los sindicatos, que aseguraron al término de la reunión que el plan de reestructuración contempla 2.000 bajas adicionales. Según Opel, esta cifra corresponde a trabajadores que ya se acogieron a un plan de prejubilaciones en Alemania en 2006.
Por otro lado, la empresa reconoció que tuvo un plan para fabricar un pequeño todoterreno en la planta belga de Amberes, pero alega que el «drástico» cambio de la situación económica ha obligado a modificar dichos planes. Opel anunció la pasada semana el cierre de la factoría belga, que cuenta con unos 2.600 empleados.