MADRID | EFE
Tres días después de que el Gobierno presentase su iniciativa para reformar las pensiones, a la que se oponen los sindicatos y los partidos políticos, la ministra de Economía, Elena Salgado, insistió ayer en que la propuesta está abierta y que el objetivo es alcanzar el mayor consenso posible.
Salgado, en una entrevista en TVE, dijo que la propuesta puede ser «matizada» en la comisión no permanente del Pacto de Toledo y que el Gobierno está dispuesto a llegar a un acuerdo.
La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, afirmó que el Gobierno ha afrontado esta reforma con «responsabilidad» y aseguró que la sociedad «va a entender la decisión del mismo modo que ha comprendido las grandes reformas a las que ha hecho frente este país».
En este sentido, el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, señaló ayer, en Rac-1, que la propuesta de retrasar a los 67 años la edad de jubilación «no tendría sentido como medida inmediata, cuando el mercado está destruyendo puestos de trabajo» y que entraría en vigor dentro de tres o cuatro años.
Tanto los sindicatos como los partidos políticos han mostrado su rechazo al retraso de la jubilación hasta los 67 años. Para el responsable de Seguridad Social y Previsión Social de CCOO, Carlos Bravo, tanto el retraso de la edad de jubilación como que se amplíe el periodo de cálculo de los 15 años pueden desincentivar las cotizaciones porque ambas medidas son «muy agresivas».
Además, en declaraciones, Bravo mostró su «máxima preocupación» por la forma en que está irrumpiendo el Gobierno en el debate porque, ahora que el diálogo social bipartito (entre sindicatos y patronal) está funcionando mejor que en los últimos 15 meses, el Ejecutivo debería «tratar de mejorar la tarea».
Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, consideró que la propuesta del Gobierno se debe a la difícil coyuntura y a la percepción de España que tienen los mercados financieros.
Durante una entrevista en Telecinco, Méndez manifestó que, en función de lo que han dicho los grupos políticos hasta el momento, no cree que se logre el consenso necesario para elevar la edad legal de jubilación a los 67 años y auguró que si, finalmente sale adelante con un acuerdo minoritario, «tendríamos problemas».
Como alternativa, Méndez abogó por avanzar en aproximar la jubilación real a la edad legal y mantener los incentivos para el alargamiento voluntario de la vida laboral.
Desde el PP, su portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, dijo en Antena 3 que «está agotado» el proyecto del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien acusó de haber «improvisado» una reforma de las pensiones.