MADRID | EFE
El Ministerio de Industria y la patronal eléctrica Unesa estiman que la tarifa de último recurso (TUR), la única que fija el Gobierno y a la que pueden acogerse unos 25 millones de hogares, subirá en enero entre el 2,7 y el 3%.
En el cálculo de la TUR influyen los peajes de acceso, que Industria propone que suban el 14,23% en baja tensión (hogares y pymes, habitualmente), y el resultado de la subasta Cesur para la adquisición de la energía, que se celebrará el 15 de diciembre.
Fuentes de Unesa explicaron ayer que la previsión es que el resultado de la Cesur sea inferior al de hace un año y no descartaron que si la caída es muy fuerte la tarifa de último recurso pueda mantenerse o incluso bajar. No obstante, consideraron más factible una subida de en torno al 3%.
Por su parte, en un comunicado, Industria subrayó que a fecha de hoy «no es posible determinar con precisión cuál será el precio de la electricidad aplicable a partir del próximo 1 de enero».
Recordó que en el cálculo de la TUR, a la que sólo tienen acceso los usuarios con potencias contratadas inferiores o iguales a los 10 kilovatios (kW), influyen principalmente dos elementos: las tarifas de acceso (que retribuyen el uso de las infraestructuras) y el coste de la energía (que se determina mediante la subasta competitiva entre las comercializadoras de último recurso).
La nota añade que las «estimaciones» realizadas por Industria, basadas en la cotización de la electricidad en los mercados de futuros, «apuntan a que el resultado de la revisión de la TUR podría representar un incremento de entorno al 2,7%».
Industria ha remitido a la Comisión Nacional de la Energía una propuesta de Orden para la revisión de las tarifas de acceso, en la que plantea un incremento de los peajes del 14,23% para la baja tensión y del 22,12% para la alta tensión (grandes consumos).
Entre otros conceptos, los «peajes» retribuyen conceptos como las primas a las renovables, los incentivos al uso del carbón autóctono (vía garantía de potencia) y el déficit de tarifa que se genera porque los ingresos obtenidos vía recibo de la luz no cubren todos los costes que soporta el sistema.