Zapatero también defendió el apoyo al sistema financiero, que al contrario que en otros países, recordó, no requirió hacer uso del dinero de los contribuyentes. Por el contrario, subrayó, las ayudas a la banca están reportando beneficios: 1.000 millones de euros ya logrados en concepto de comisiones en el programa de avales del Tesoro y otros 600 millones que se espera conseguir entre este año y el que viene por el Fondo de Adquisición de Activos. Añadió que ahora, tras reconocer que bancos y cajas han resistido bien a la crisis, «hay que lograr que la actividad crediticia pueda apoyar la recuperación», y los esfuerzos en los próximos meses se deben centrar en una «rápida racionalización» del tamaño del sistema financiero español. José Luis Rodríguez Zapatero subrayó en cualquier caso que las líneas de mediación del Instituto de Crédito Oficial (ICO) son responsables del 25% del crédito concedido en este ejercicio y han movilizado este año 18.000 millones de euros en 350.000 préstamos a empresas y familias, el doble que en 2008, y prometió «optimizar» la labor del Instituto.