MADRID | EFE
La ministra de Economía, Elena Salgado, pretende aprobar un conjunto de «normas de conducta» para promover las prácticas de «concesión responsable» de créditos, en las que se incluirán las que presten una atención «adecuada» entre la relación de ingresos de cada cliente y sus obligaciones con el banco.
Según el anteproyecto de la Ley de Economía Sostenible, en seis meses desde que entre en vigor la normativa, Salgado aprobará un Código de Transparencia que detalle de forma «clara, precisa y sencilla» unas normas para proteger a los usuarios de servicios financieros en sus relaciones con las entidades de crédito.
En concreto, Economía quiere que, por ejemplo, las entidades hagan una evaluación «minuciosa» de las circunstancias y capacidad económica de cada cliente para hacer frente al pago del préstamo en el momento de decidir si concede el mismo, siguiendo un «cuestionario detallado».
Además, pide que las entidades valoren de forma «adecuada e independiente» las garantías inmobiliarias que aseguren los préstamos y consideren los diferentes escenarios de evolución de los tipos en los préstamos a interés variable.
Entre los planes del Ministerio se incluye también la aprobación de normas de conducta en la prestación a los consumidores de servicios bancarios, en especial, respecto a la contratación de depósitos.
El Código de Transparencia de los préstamos y créditos incluirá la información precontractual que debe facilitarse a los consumidores antes de que firmen los contratos para asegurar que aquella refleje de forma «explícita» y con la «necesaria claridad» los elementos «más relevantes» de los productos contratados.
Por otra parte, Salgado asegura que no está en el ánimo del Gobierno reducir las cotizaciones sociales, que no es el camino y que «podría afectar a nuestro sistema de pensiones».
En una entrevista publicada ayer en el diario Público, Salgado dice que cree que es posible un gran acuerdo sobre la Ley de Economía Sostenible y que se va a trabajar para ello.
Sostiene que en la reunión del Gobierno con la CEOE se puso sobre la mesa un documento con las medidas que pedía la patronal y que sólo faltaban la reducción de las cotizaciones sociales, del Impuesto de Sociedades y las nuevas modalidades de contratación.