MADRID | EFE
El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Juan Ramón Quintás, dijo ayer que algunos poderes públicos «quieren convertir las cajas en bancos» y que la reforma de la Ley de Cajas hay que hacerla «en un contexto de menos urgencia».
En una entrevista en el diario El País, Quintás afirma que «no puede ser que, a base e cerrar otras salidas, las cajas tengan que usar un banco para salvar otra caja en situación de crisis», en referencia a lo que se pretende hacer con la Caja Castilla La Mancha.
En su opinión, es urgente que se permita utilizar las cuotas con derechos políticos en situaciones de crisis, como dijo el FMI, y así Caja Castilla La Mancha sería «una filial de Cajastur y no habría ningún banco por medio».
Añade que si no hay cambios en la legislación, los grupos de cajas estarían encabezados por un banco, lo que «es una perversidad que no se ha dado en ningún país».
La solución, para Quintás, es crear una caja que pueda ser propiedad de otras, como hoy es la Confederación de Cajas de Ahorro, y agrega que «si se aplicase la normativa tendríamos que haber sido un banco, lo que es una monstruosidad».
Insiste en que «si se quiere que seamos bancos, que alguien presente un proyecto de ley en el Parlamento. Usar la astucia del trilero no es digno de una democracia del siglo XXI», añade.