NANKÍN | EFE
«Creemos que los tipos de cambio deben reflejar los fundamentos de las economías», destacó Almunia tras el encuentro celebrado ayer en la ciudad oriental china de Nankín, donde hoy se celebrará la cumbre UE-China. «Una economía como la china, que va más avanzada en la salida de la crisis, que tiene un superávit comercial y un superávit por cuenta corriente extraordinariamente fuerte, no es lógico que tenga, respecto del euro, una situación de sub-evaluación de su tipo de cambio», resumió.
Por ese motivo, señaló Trichet, el Eurogrupo defendió ante Wen que una apreciación del yuan sería buena, «tanto para la relación bilateral China-UE como para el reequilibrio de la economía global». Por su parte, China espera que la UE retire algunas medidas contra la competencia desleal que gravan productos de fabricación china, aunque, según explicó recientemente un diplomático europeo, este tipo de mecanismos afecta solamente a cerca del 1 por ciento del comercio bilateral.
Ambas partes acordaronayer que es necesario «evitar el proteccionismo», aunque para ello, recalcó Almunia, es necesario establecer «las condiciones necesarias para evitar que las tentaciones proteccionistas se pongan en práctica». «La UE no siempre se ve libre de tentaciones de este tipo», admitió Juncker, «y nuestros amigos chinos tampoco».
China explicó al Eurogrupo que, con 40 millones de personas en su país que viven con menos de un dólar al día, es difícil convencer a la población de que es necesario encarecer el yuan, reveló el también primer ministro luxemburgués. Los representantes de los países de la moneda única respondieron que una divisa más fuerte permitiría a China aumentar el poder adquisitivo de su población y disminuiría su dependencia de las exportaciones, uno de sus principales motores económicos por el momento.
«No puedo decir que sea más optimista (ahora) que antes de venir aquí», resumió Juncker, «pero siento que hay una creciente comprensión mutua». Además de con el primer ministro chino, el Eurogrupo también se reunió ayer con el ministro chino de Finanzas, Xie Xuren y el gobernador del Banco Popular de China (central), Zhou Xiaochuan.