TARRAGONA | EFE
Unas 700 personas cortaron ayer durante más de una hora la carretera N-340 a su paso por la localidad tarraconense de L'Aldea para mostrar su rechazo al cierre de la planta de la multinacional Lear en Roquetes (Baix Ebre), donde trabajan 515 personas.
Durante la protesta, que duró una hora y 20 minutos, los afectados quemaron algunos neumáticos y sus batas de trabajo y reclamaron a la empresa indemnizaciones «dignas». Asimismo, gritaron consignas como: «No queremos rebajas, queremos lo que nos toca», «Lear, traidora» y «Por unas indemnizaciones dignas».
Los trabajadores de la planta se mostraron ayer «decepcionados» y «cansados» después de semanas de negociaciones entre los sindicatos y la empresa y volvieron a reclamar a la multinacional que pague las mismas indemnizaciones que se ofrecieron cuando se cerraron las plantas de Cervera (Lleida) y Ávila. El pasado jueves se realizó la última reunión de negociación, y los sindicatos UGT, Comisiones Obreras y USOC reclamaron indemnizaciones de 60 días por año trabajado sin tope de mensualidades. Una petición muy alejada de la última propuesta de la multinacional, que era de 40 días con un límite de 25 mensualidades. El presidente del comité de empresa de Lear Roquetes, Joan Galcerà, calificó las ofertas realizadas por la empresa hasta ahora de «indecentes».