MADRID | OTR PRESS
El Estado registró hasta octubre un déficit de 59.310 millones de euros, el 5,63% del PIB. El Ministerio de Economía asegura que las medidas de impulso fiscal y las iniciativas de promoción del empleo, inversiones y mayor prestación por desempleo siguen explicando la mitad del déficit. Respecto al mes anterior el dato acumulado es algo inferior. En septiembre, la diferencia entre ingresos y gastos se colocó en 62.780 millones de euros, según datos presentados ayer por el Ministerio de Economía.
El Estado registró hasta octubre un déficit de 59.310 millones de euros en términos de contabilidad nacional, lo que equivale al 5,63% del PIB, frente al déficit de 8.501 millones obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior. Los 59.310 millones de euros de déficit son el resultado de unos recursos no financieros del Estado que ascendieron, hasta octubre, a 92.062 millones de euros, y de unos gastos no financieros que se elevaron a 151.372 millones.
En términos de caja, una metodología contable en la que se anotan los ingresos y pagos que efectivamente se han realizado durante ese periodo, el Estado alcanzó en los diez primeros meses del año un déficit de 57.602 millones de euros, frente al déficit de 6.818 millones obtenidos en el mismo periodo de 2008.
El Ministerio de Economía asegura que el déficit obtenido debe analizarse teniendo en cuenta el aumento de la aportación del Estado al Servicio Público de Empleo Estatal para prestaciones por desempleo y la caída de la recaudación fruto de la coyuntura económica, pero también el impacto de las medidas del Gobierno. Por lo tanto, las medidas de impulso fiscal y las iniciativas de promoción del empleo, inversiones y mayor prestación por desempleo siguen explicando la mitad del déficit.
Durante la comparecencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso el secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña, aseguró que las cifras registradas hasta octubre responden al «efecto buscado» de intentar paliar los efectos de la crisis y que son «coherentes» con las previsiones del Gobierno, que contemplan que el Estado cierre el año con un déficit «algo por encima» del 8%.