El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, advirtió ayer que «la recuperación de la economía española se presentará con algún retraso respecto a la de la zona euro» por la acusada debilidad de la inversión en vivienda y de la inversión empresarial. Asegura que el abultado déficit del Estado, que cerrará 2010 cerca del 10%, se debe a motivos estructurales, por lo que no hay que pensar que va a desaparecer a medida que la economía recupere el crecimiento. Además, ha insistido en la necesidad de reformar el mercado laboral, especialmente en lo referido a flexibilizar la contratación y permitir a los convenios colectivos adecuarse mejor al ciclo económico para superar el alza del paro.