FIGUERUELAS | EFE
El presidente de General Motors (GM) en Europa, Nick Reilly, dijo ayer en Figueruelas (Zaragoza) que la planta que la multinacional tiene en esta localidad es «muy importante para el futuro» de la compañía y que tienen planes para mejorar aun más su eficiencia.
Así lo expuso en un encuentro con los medios de comunicación celebrado en la planta aragonesa, donde explicó que Figueruelas, donde trabajan más de 7.000 personas, «está muy bien situada para este negocio» y es «un recurso importante para GM a largo plazo», ya que supone una gran parte de su producción, y España es una buena fuente de la industria de componentes.
No obstante, como ya dijo en otros países, hay que reducir capacidad de producción en Europa, en torno a un 20 por ciento, y los costes «y, desgraciadamente, el número de trabajadores», e intentarán hacerlo de la mejor manera posible, y «puede que no sea cerrando una planta».
En la rueda de prensa, en la que estuvo acompañado por el responsable de GM en España, Romuald Rytwinsski, afirmó que su visita a la planta ha «reforzado» su opinión sobre la misma, ha sentido el «entusiasmo» de sus trabajadores y pudo comprobar la «eficacia con la que opera», lo que «nos da confianza en que las decisiones que vamos a tomar sean las más adecuadas».
Reilly subraó que Figueruelas ha sido el «hogar» del Corsa durante muchos años y es uno de sus principales productos en el mercado, por lo que «no hay ninguna razón para cambiar esta fórmula de éxito».