La anunciada unión de Iberia y British Airways (BA) creará, cuando finalmente se produzca, una de las tres mayores aerolíneas del mundo, ya que su facturación total alcanzará 14.000 millones de euros, cubrirá más de 200 destinos en cien países y tendrá una flota superior a los 400 aviones.
Cuando se anunció la operación en julio de 2008 se comunicó que se haría a través de la creación de una nueva sociedad en la que estarán los accionistas de ambas aerolíneas, que mantendrán sus marcas y cotizará tanto en la Bolsa de Madrid como en la de Londres. Además, el entonces presidente de Iberia, Fernando Conte, señaló que el proceso sería «totalmente diferente al que llevaron a cabo en el 2004 Air France y KLM», porque aquel consistió en una ampliación de capital de la aerolínea francesa para comprar las acciones de la holandesa, mientras que este caso se crea «una sociedad con el accionariado de ambas líneas aéreas». La capitalización bursátil de British Airways es ahora ligeramente superior a la de Iberia.