WASHINGTON | EFE
El índice de desempleo en EEUU subió al 10,2 por ciento en octubre, el más alto en 26 años, según informó ayer el gobierno, al tiempo que el presidente, Barack Obama, promulgó una extensión del subsidio para las personas sin trabajo.
«La historia muestra que la recuperación del mercado laboral siempre es más lenta que la reactivación de la economía», afirmó el presidente en la Casa Blanca.
«Debemos persistir en nuestros planes para crear empleo, y no cejaremos hasta que todos los estadounidenses cuenten con empleos que les permitan alimentar a sus familias», añadió.
La economía de Estados Unidos, que entró en recesión en diciembre de 2007 y todavía no ha salido oficialmente de ella, ha perdido desde entonces más de 7,3 millones de empleos. En octubre se destruyeron 199.000 puestos de trabajo.
El número de desempleados subió a 15,7 millones, lo cual elevó en cuatro décimas el índice de desempleo respecto a septiembre y lo llevó a su nivel más alto desde abril de 1983, es decir seis meses después de que concluyó oficialmente la recesión que coincidió con la presidencia de Ronald Reagan.
Unos 5,6 millones de personas han estado sin trabajo por más de seis meses –el período que normalmente cubre el subsidio por desempleo– lo cual representa el nivel sin precedentes del 35,6 por ciento de los desocupados.
El gobierno federal ha aprobado desde 2008 otras extensiones del subsidio por desempleo, y la legislación que firmó ayer Obama proporciona 14 semanas adicionales de ayudas para todas las personas que hayan agotado sus beneficios o vayan a agotarlos antes de fin de este año.
En los estados donde el índice de desempleo supera el 8,5 por ciento, la extensión aprobada llega a 20 semanas, lo cual llevará el programa en algunos casos a 99 semanas de subsidio por desempleo, el máximo en la historia. En general los cheques del desempleo rondan los 300 dólares semanales.